La Contraloría identificó graves anomalías en la administración de donaciones entregadas por la SUNAT a la Municipalidad Distrital de Mollepata. El informe advierte inconsistencias en los registros de entrega, almacenamiento inadecuado de bienes y presuntas falsificaciones de documentos.
Una grave denuncia sacude a la Municipalidad Distrital de Mollepata y a su alcaldesa Patricia Zuñiga Estrada. La Contraloría General de la República detectó serias irregularidades en el manejo de donaciones entregadas por la Sunat y valorizadas en US$ 160 mil 913. Según el Informe N° 028-2026-OCI/0381-AOP, los productos estaban destinados a atender a familias afectadas por intensas lluvias. Sin embargo, varias inconsistencias ponen en duda la correcta distribución de la ayuda.
De acuerdo con la documentación municipal, los kits de víveres y ropa habrían sido entregados en su totalidad entre julio y agosto de 2024. No obstante, durante una inspección en agosto de 2025, la Contraloría encontró gran cantidad de bienes que supuestamente ya habían sido distribuidos. Además, la ropa, telas y víveres estaban almacenados junto a excretas de roedores. A ello se sumó la falta de registros de control y medidas básicas de seguridad.
Asimismo, la investigación detectó inconsistencias en los padrones de beneficiarios. Mientras la municipalidad reportó atención a 939 familias, la verificación solo permitió identificar 922 beneficiarios. Además, al contrastar la información con RENIEC, se descubrió que uno de los DNI consignados correspondía a una persona fallecida. También se encontraron datos domiciliarios y firmas que no coincidían con la información oficial.
Por otro lado, la Contraloría advirtió presuntas falsificaciones en actas relacionadas con la entrega de herramientas donadas. En tanto, los dirigentes involucrados negaron haber recibido parte del material consignado y aseguraron que sus firmas y huellas digitales fueron suplantadas.
DATO
Tres dirigentes vecinales denunciaron que sus firmas y huellas digitales fueron falsificadas, confirmando que los documentos emitidos por la municipalidad carecen de veracidad.









