
El expresidente permanece recluido en el penal de Barbadillo tras su condena por conspiración.
Por: Sarko Medina Hinojosa. Periodista
Pedro Castillo lleva casi cuatro años en el penal de Barbadillo, condenado a 11 años y cinco meses por conspiración para rebelión tras intentar cerrar el Congreso el 7 de diciembre de 2022. Siete solicitudes de indulto presentadas, siete rechazadas o declaradas improcedentes. Y sin embargo el tema no muere, porque el presidente interino Balcázar lo mantiene abierto con declaraciones que van desde «tengo varios días para esperar» hasta comparar un eventual indulto con la reconciliación alemana post Segunda Guerra Mundial. La comparación no solo es inexacta, es ofensiva para los alemanes.¡
Lo que Balcázar y los defensores del indulto no quieren nombrar con claridad es lo que Castillo hizo esa tarde: dio un mensaje a la Nación ordenando cerrar el Congreso e intervenir la judicatura para gobernar por decretos. Yo me acuerdo clarito, bajando a comprar el almuerzo y alertado por una llamada viéndolo, trémulo, inseguro, intentando un autogolpe. No es interpretación. Es lo que él mismo dijo en cámara, ante el país, con micrófono y todo. Que el intento fallara en minutos no lo convierte en víctima. Lo convierte en un golpista ineficiente, inútil, que es distinto pero no mejor.
El argumento de la pacificación es el más peligroso de todos. Dice que liberar a Castillo cerraría heridas y uniría al país. Pero un país no se pacifica liberando a quien intentó romper el orden constitucional. Se pacifica con instituciones que funcionen, con justicia que llegue a todos, con Estado presente en las regiones que lo votaron masivamente y que siguen esperando que alguien los recuerde entre elecciones. Confundir impunidad con reconciliación es exactamente el tipo de error que alimenta los ciclos de violencia política que queremos superar.
El Grupo de Trabajo de la ONU declaró arbitraria su detención y pidió su liberación inmediata. Es un pronunciamiento que merece atención momentánea, pero no tiene fuerza jurisdiccional vinculante y el propio organismo reconoció que no encontró elementos suficientes para acreditar discriminación. Usarlo como argumento único para el indulto es estirar la tela más allá de lo que da.
Quedan pocos días para que Balcázar transfiera el poder. Tiempo suficiente para una última movida política antes de salir. El ministro de Justicia ya dijo que no refrendará ninguna gracia a Castillo. Esa negativa es el único candado institucional que queda.
Indultar a quien intentó un golpe de Estado no es gesto de grandeza. Es mensaje de que en el Perú los golpes tienen fecha de vencimiento. Opinar si está bien o no indultarlo, usteddecide.
CITA
«Indultar a quien intentó un golpe de Estado envía un mensaje equivocado a la democracia.
DATO
Hasta la fecha, 7 solicitudes de indulto han sido rechazadas o declaradas improcedentes.






