
Representantes de Moquegua cuestionaron el plazo de 30 meses para construir la represa.
La construcción de la represa Asana volvió a generar tensión en Moquegua durante la sesión del Comité de Monitoreo, Seguimiento y Verificación de Acuerdos de la Mesa de Diálogo de Quellaveco (CMQ-AAQ). Autoridades regionales, municipales y representantes de la sociedad civil expresaron su rechazo al cronograma presentado por Anglo American Quellaveco, que contempla alrededor de 30 meses de ejecución para la obra.
Los representantes moqueguanos cuestionaron que, pese a los años transcurridos desde la instalación de la mesa de diálogo, la infraestructura hídrica aún no tenga una fecha concreta de inicio de construcción. Consideraron que ampliar los plazos genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa.
Uso de Vizcachas
Durante la reunión, la gobernadora regional Gilia Gutiérrez Ayala planteó que, mientras se concrete la construcción de la represa Asana, Anglo American solicite ante la Autoridad Nacional del Agua (ANA) la evaluación para disponer de 2.5 millones de metros cúbicos (MMC) de agua de la represa Vizcachas.
El recurso, según explicó la autoridad, estaría destinado a atender las necesidades de la agricultura y el consumo humano en la región Moquegua. Señaló que la empresa no puede determinar por adelantado la inviabilidad del uso de esta fuente hídrica, debido a que corresponde a la ANA realizar la evaluación técnica.
“Ustedes no son la ley. Dejen que la Autoridad Nacional del Agua lo diga”, manifestó Gutiérrez durante el intercambio de posiciones con representantes de la compañía minera.
La gobernadora reiteró que la región mantiene el principio de “agua por agua”, al considerar que cualquier aprovechamiento del recurso debe estar acompañado de garantías para la ejecución de nueva infraestructura hídrica.
Ilo respalda propuesta hídrica
El alcalde provincial de Ilo, Humberto Tapia, participó en la sesión del Comité de Monitoreo y respaldó la necesidad de encontrar una solución temporal mientras se ejecuta la represa Asana.
La autoridad sostuvo que Moquegua no puede esperar más tiempo por el cumplimiento de los compromisos y señaló que el pedido de disponer de agua de Vizcachas busca atender tanto la actividad agrícola como el consumo de la población.
Asimismo, cuestionó que hayan pasado más de 12 años desde el inicio de la mesa de diálogo sin que la región cuente con una solución definitiva frente a la demanda hídrica.
Empresa defiende su compromiso
Durante la sesión, el gerente de relaciones instalaciones de Anglo American Quellaveco, Alfredo Mogrovejo, señaló que la empresa mantiene su compromiso de financiar los estudios y ejecutar la represa Asana. Sin embargo, cuestionó algunas condiciones planteadas por las autoridades y sostuvo que deben evaluarse dentro del marco técnico correspondiente.
Anteriormente, la empresa había planteado una compensación hídrica mediante seis proyectos de inversión pública, debido a cuestionamientos técnicos sobre la ejecución de la represa. Tras los reclamos de autoridades y organizaciones sociales, Anglo American retomó la propuesta de construir la infraestructura.
Comunidad de Asana reclama atención
Mientras continúa el debate por la represa, la comunidad de Asana también expresó su preocupación por la falta de atención a sus demandas. El presidente comunal, Bernardino Roberto Flores Asques, cuestionó la ausencia de la gobernadora regional durante una actividad organizada por Anglo American para informar sobre los avances relacionados con la futura infraestructura.
El dirigente afirmó que la comunidad permanece sin suficiente apoyo del Gobierno Regional y solicitó atención frente a las heladas, además de ayuda con víveres, abrigo, forraje y mantenimiento de espacios públicos.
También pidió que Asana sea incorporada al Comité de Monitoreo de Quellaveco y planteó la necesidad de establecer un convenio marco para impulsar proyectos de desarrollo en la zona.
Dato
La represa Asana forma parte de los compromisos asumidos en la Mesa de Diálogo de Quellaveco y es considerada una obra estratégica para fortalecer la disponibilidad de agua destinada a la agricultura y otros usos en la región Moquegua.






