
Varias casas de estudio permanecen en etapa de implementación pese a contar con leyes de creación.
La creación de nuevas universidades públicas se convirtió en una de las principales apuestas del Congreso en los últimos años, pero en varias regiones del sur del país esas instituciones todavía no pasan del papel. De las más de 60 universidades creadas entre 2020 y junio de 2026, solo una cuenta con licenciamiento institucional de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), mientras que decenas continúan sin recibir estudiantes.
En Arequipa, Puno, Cusco y Moquegua fueron creadas 17 universidades públicas mediante distintas leyes aprobadas por el Congreso. Sin embargo, la mayoría no ha iniciado actividades académicas y otras permanecen únicamente en etapa de implementación, sin fecha definida para abrir sus puertas.
El mapa del sur
En Puno se concentra el mayor número de nuevas universidades creadas. La región cuenta con 8 instituciones como la Universidad Nacional de Desaguadero, Universidad Nacional Amazónica de Sandia, Universidad Nacional Chiringuana de Huancané, Universidad Nacional de Ayaviri, Universidad Nacional Pedro Vilcapaza de Azángaro, Universidad Nacional Tecnológica Intercultural de Pomata, Universidad Nacional de América Ludovico Bertonio y la Universidad Nacional de Música Theodoro Valcárcel Caballero.

Mientras algunas se encuentran en proceso de implementación, otras todavía no han iniciado actividades, pese a que sus leyes de creación ya fueron promulgadas.
En Arequipa fueron creadas la Universidad Nacional Luis Duncker Lavalle, la Universidad Nacional de Educación Superior Pedagógica de Arequipa, la Universidad Nacional Autónoma de Camaná y la Universidad Nacional Agraria Juan Velasco Alvarado de Majes. En Cusco figuran la Universidad Nacional de Chumbivilcas, la Universidad Nacional de Lenguas del VRAEM de Kimbiri, la Universidad Nacional Tecnológica Túpac Amaru y la Universidad Nacional Intercultural Tecnológica de Espinar.
En Moquegua se creó la Universidad Nacional Juan Vélez de Córdova.

Universidades de papel
El Ministerio de Educación informó que de las 65 universidades públicas creadas en los últimos seis años, 33 permanecen en proceso de implementación con comisiones organizadoras, mientras otras 31 ni siquiera han iniciado esa etapa. Además, no existe un cronograma definido para la apertura de varias de estas instituciones.
La única excepción es la Universidad Nacional Tecnológica de Frontera San Ignacio de Loyola, en Cajamarca, que cuenta con licencia institucional otorgada por Sunedu y puede brindar el servicio educativo.
Gran parte de estas nuevas universidades surgieron tras iniciativas aprobadas por el Congreso. Uno de los principales momentos fue la Ley N.° 32461, promulgada en 2025, que permitió la creación de 20 universidades nacionales en 15 departamentos. Las propuestas fueron impulsadas por distintos congresistas bajo el argumento de ampliar el acceso a la educación superior.
Sin embargo, especialistas cuestionaron que varias instituciones hayan sido creadas sin estudios suficientes sobre demanda educativa, financiamiento, infraestructura o disponibilidad de docentes. El exministro de Educación Idel Vexler calificó esta política como una medida “irresponsable, populista y electorera”, al considerar que muchas universidades podrían tardar años en lograr condiciones mínimas para operar.
Presupuesto sin funcionamiento
Aunque muchas de estas universidades todavía no reciben estudiantes, ya cuentan con recursos considerados dentro del presupuesto público. La falta de infraestructura, equipamiento y personal especializado se mantiene como uno de los principales obstáculos para su puesta en marcha.
La creación de una universidad no implica su funcionamiento inmediato. Antes debe contar con una comisión organizadora, presupuesto, local, docentes, programas académicos y finalmente superar el proceso de licenciamiento ante Sunedu.
En regiones como Puno, Cusco, Arequipa y Moquegua, donde las universidades públicas existentes enfrentan demandas por mayor presupuesto y ampliación de cobertura, la creación de nuevas instituciones abre el debate sobre si los recursos deberían destinarse a fortalecer las casas de estudio que ya funcionan o financiar nuevas universidades que todavía no tienen fecha de inicio.
Dato
La creación masiva de universidades públicas quedó cuestionada luego de que el Tribunal Constitucional estableciera límites a las iniciativas legislativas que generen gasto público sin coordinación con el Poder Ejecutivo.






