Tras casi 18 años prófugo, la Policía capturó en Sicuani a Olguín Pacompía Calsín, acusado del asesinato de la alemana Aune Hartmann en 2008. El caso involucra un presunto móvil económico de unos 90 mil euros.
Después de casi dos décadas de evasión, la Policía Nacional del Perú logró capturar en la provincia de Canchis, en Cusco, a un sujeto acusado de uno de los crímenes más recordados vinculados a una ciudadana extranjera en el sur del país.
Se trata de Olguín Pacompía Calsín, conocido también como el «Monstruo De Amantani», fue intervenido en inmediaciones de la urbanización Manuel Prado, en Sicuani, durante un operativo de inteligencia ejecutado por agentes de la Dirección de Inteligencia con apoyo de la comisaría local.
El detenido permanecía prófugo desde hace varios años y figuraba en el programa de recompensas “Los Más Buscados”, que ofrecía 20 mil soles por información sobre su paradero.El sujeto es señalado como el principal sospechoso del asesinato de la ciudadana alemana Aune Hartmann, ocurrido el 6 de diciembre de 2008.
De acuerdo con las investigaciones, el crimen habría tenido como móvil el robo de aproximadamente 90 mil euros que la víctima había reunido para financiar proyectos sociales.Hartmann residía en la isla de Amantaní, en el lago Titicaca, donde promovía iniciativas de desarrollo para la población local, como la implementación de sistemas de agua potable y cocinas ecológicas.
Sin embargo, fue asesinada a pedradas y su cuerpo fue hallado posteriormente en territorio boliviano, en la zona de Copacabana, lo que complejizó las investigaciones al involucrar a más de un país.
Las indagaciones señalan que, tras el crimen, se realizaron retiros bancarios vinculados al dinero de la víctima. Además, se conoció que Pacompía habría mantenido una relación cercana con Hartmann, lo que reforzó las sospechas en su contra desde el inicio de la investigación.
Inicialmente, el acusado fue detenido en Bolivia, pero logró recuperar su libertad tras presentar una coartada. Desde entonces permaneció en la clandestinidad, lo que motivó que en 2011 el caso fuera reabierto a pedido de la familia de la víctima, incorporando nuevas diligencias y peritajes, incluso con participación internacional.
La captura se concretó tras un seguimiento sostenido y el uso de controles biométricos que permitieron confirmar su identidad, pese a que intentó ocultarse utilizando documentación falsa.Tras su detención, el investigado fue puesto a disposición de las autoridades judiciales y será trasladado a la región Puno, donde afrontará el proceso por el presunto delito de homicidio calificado.
Dato
El caso trascendió incluso al ámbito internacional y fue llevado al cine a través del documental La Gringa y el Músico.









