
Zeballos negó las acusaciones y aseguró que el caso fue archivado y forma parte de persecución política.
Aunque busca convertirse en la máxima autoridad de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), Giovanni Geraldo Zeballos Delgado carga sobre sus hombros una grave denuncia por presunta agresión física y secuestro contra una estudiante universitaria. El caso, incluso, fue materia de evaluación por el Centro de Emergencia Mujer (CEM). La entidad lo describe como un agresor que sedujo a su víctima para enamorarla.
El mencionado postula al rectorado por la lista N° 8 “Acción Agustina”, acompañado por Howard Pinto Arana y José Vega Ramírez. Si bien esta terna fue declarada improcedente en un inicio por el Comité Electoral Universitario (CEU), el Poder Judicial ordenó su restitución a la contienda electoral el pasado 2 de julio.

Hechos de violencia
Sobre los hechos descritos líneas arriba, el parte policial al que accedió Evidencia.pe, revela que el 16 de septiembre de 2020 en horas de la noche, la víctima de iniciales X. E. A. G., de 21 años, se encontraba frente a la pollería Romancero, en Cerro Colorado, con la finalidad de poner fin a la relación clandestina que sostenía con su verdugo.
Según su declaración, Zeballos Delgado era «una persona muy agresiva» y se encontraba «obsesionado» con ella. Una vez dentro de la camioneta, este le reclamó por demorarse en llegar. Tras emprender la marcha, la estudiante llamó a una amiga para advertirle que era golpeada y pidió que avisara a la Policía.
Tras la discusión, el denunciado le respondió que la llevaría a su domicilio. No obstante, minutos después, la joven sostuvo que su agresor cambió de ruta y le advirtió que nadie la iba a encontrar. Relató que logró comunicarse con su esposo para pedir auxilio y solicitarle que acudiera a una comisaría a denunciar lo ocurrido.
Sin embargo, según describe el acta, el docente universitario le arrebató el celular que tenía en la mano, lo lanzó al piso del vehículo, aceleró por la Variante de Uchumayo, activó el seguro automático de las puertas para impedir que descendiera y empezó a propinarle cachetadas en el rostro.



Perfil agresivo
Después de registrar la acusación, el Centro de Emergencia Mujer (CEM) Andrés Avelino Cáceres practicó una evaluación psicológica a la denunciante. Conforme el Informe Psicológico N.° 072-2020 que obra en esta redacción, Zeballos Delgado comenzó a insultarla llamándola «mentirosa» y otros agravios. «Me empezó a pegar con su mano, me dio cachetadas en la cara (…) yo le rogaba para que no me pegara’”, se desprende del informe.
Al llegar a un parque, volvió a agredirla e intentó obligarla a subir nuevamente al vehículo cuando ella logró escapar. Entonces, gritó para pedir ayuda. Esto motivó que los vecinos salieran de sus viviendas, pero el acusado le tapó la boca e intentó introducirla nuevamente a la camioneta. Ella corrió, pero su verdugo la persiguió. Finalmente huyó del lugar tras arrojarle su celular.
El informe psicológico también reconstruye el origen de la relación entre ambos. La denunciante declaró que conoció a Giovanni Zeballos en marzo de 2019 cuando era su profesor universitario. Posteriormente iniciaron una relación sentimental luego de que, según manifestó, le prometiera ayudarla en su desarrollo profesional, mejorar sus calificaciones y conseguirle un trabajo.
Afirmó que la relación estuvo marcada por episodios de control, celos, amenazas y agresiones previas. Incluso, le proponía compartir la ubicación de sus celulares para vigilar dónde se encontraba. También indicó que anteriormente ya la había retenido dentro de su vehículo cerrando los seguros para impedir que terminara la relación.
El CEM estableció que la denunciante se encontraba casada y tenía una hija con su esposo, mientras mantenía una relación con quien era su profesor. Como parte de la evaluación de riesgo, se identificaron factores atribuidos al presunto agresor. Entre ellos, se le atribuyó una “conducta vigilante» y lo más grave es que «utilizó su cargo de catedrático para seducir a las estudiantes».

Niega todo
Giovani Zeballos rechazó las acusaciones y aseguró que se trató de una denuncia sin sustento. Afirmó que el proceso fue archivado y sostuvo que cuenta con la documentación que acredita el resultado del caso. Además, negó haber mantenido una relación con la denunciante.
Zeballos atribuyó la denuncia a una supuesta campaña de persecución política en su contra dentro de la universidad. Según señaló, desde el 2015 ha sido objeto de denuncias y procesos impulsados por grupos que buscan impedir su participación en los procesos electorales universitarios. En ese contexto, afirmó que durante la última década enfrentó investigaciones y denuncias ante distintas instancias, entre ellas el Comité Electoral, el Tribunal de Honor y la Defensoría Universitaria.
Respecto a las evidencias del caso, el docente manifestó que el certificado médico legal practicado a la denunciante no acreditó lesiones compatibles con una agresión. En esa línea, sostuvo que la joven habría sido utilizada por terceros con fines políticos para perjudicar su imagen. A su juicio, el objetivo era impedir que pudiera postular al cargo.
Finalmente, consideró que la difusión de este caso responde al contexto electoral que coincide con el crecimiento de su candidatura. El postulante defendió su trayectoria académica y aseguró que siempre ha mantenido una conducta respetuosa durante su carrera docente.
DATO
La lista de Giovanni Zeballos entro a la carrera electoral tras una media cautelar dictada por el Poder Judicial.
DATO
Las elecciones en la UNSA se llevarán a cabo hoy 17 de julio.






