
La sede de la DIRESA Puno en el jirón Coronel Barriga fue reabierta sin vigilancia permanente.
La reapertura de una sede administrativa de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Puno terminó revelando una falla que va más allá de la falta de un vigilante. Oficinas con documentos institucionales, bienes públicos y personal fueron puestas nuevamente en funcionamiento sin que existiera un sistema de seguridad que controlara quién ingresaba o salía del inmueble.
El caso corresponde al Informe de Orientación de Oficio N.° 004-2026-OCI/0670-SOO, emitido el 3 de agosto por el Órgano de Control Institucional de la DIRESA Puno. La intervención de control se realizó luego de que la entidad dispusiera la reactivación progresiva de sus oficinas administrativas en el jirón Coronel Barriga N.° 566.
La orden fue emitida mediante el Memorando N.° 000004-2026-GRP/DIRESA, del 20 de julio, que estableció el retorno del personal y la asistencia obligatoria a las instalaciones de esa sede. Sin embargo, cuando los inspectores acudieron al lugar los días 30 y 31 de julio, encontraron que el inmueble no contaba con personal de vigilancia.
El problema era permanente. La sede no tenía un trabajador encargado de controlar el ingreso y salida de personas ni custodia durante las 24 horas. Para cerrar el local, un agente asignado a la sede del jirón José Antonio Encinas N.° 145 debía desplazarse hasta Coronel Barriga, colocar la llave y retirarse.
La situación se volvió todavía más crítica durante el feriado por Fiestas Patrias. De acuerdo con el informe, los días 27, 28 y 29 de julio el inmueble permaneció cerrado y sin ningún tipo de resguardo permanente, patrullaje o personal de retén.

Documentos quedaron expuestas
El riesgo advertido por la Contraloría no se limitó a una eventual sustracción de bienes. En el local funcionaban oficinas como Dirección General, Recursos Humanos y Trámite Documentario, por lo que allí se encontraba documentación institucional que podía quedar expuesta ante el ingreso de personas no autorizadas.
También estaban en riesgo bienes informáticos, mobiliario y otros bienes patrimoniales del Estado. Al no existir un control de accesos, la entidad no tenía un mecanismo adecuado para determinar quién ingresaba o salía de las instalaciones.
El problema no estaría en una sola sede
La falta de vigilancia tampoco sería exclusiva de Coronel Barriga. Durante las verificaciones, el jefe de Servicios Generales informó que una situación similar se presentaba en la sede ubicada en el jirón Fermín Arbulú N.° 135.
El hallazgo revela así una deficiencia de planificación en la distribución del personal de seguridad. Según la documentación de control, el personal de vigilancia existente estaba concentrado en la sede del jirón José Antonio Encinas, mientras se habilitaba nuevamente otra instalación sin contar previamente con un esquema de turnos o personal suficiente para cubrirla.
En la práctica, la administración tuvo que recurrir al personal de una sede para asegurar otra, dejando esta última sin vigilancia una vez concluida la jornada laboral.
La reactivación de Coronel Barriga ocurrió pocos días antes de que Óscar Coaquira Arias asumiera formalmente la Dirección General de la DIRESA Puno, el 22 de julio. Dos días antes, la entidad había dispuesto el retorno del personal administrativo.
El informe de control identifica precisamente esa secuencia como parte del problema: primero se ordenó la reapertura y el retorno de trabajadores, pero no se garantizó previamente la cobertura de seguridad necesaria para el funcionamiento del inmueble.
Ante los riesgos identificados, el Órgano de Control Institucional comunicó a la DIRESA Puno la necesidad de adoptar medidas preventivas y correctivas. La entidad debía implementar, dentro del plazo establecido, un plan de contingencia o gestionar la contratación formal del servicio de vigilancia.
Dato
La Contraloría realizó las inspecciones físicas de la sede del jirón Coronel Barriga los días 30 y 31 de julio de 2026. El Informe de Orientación de Oficio N.° 004-2026-OCI/0670-SOO fue emitido el 3 de agosto de 2026.







