
El incendio fue controlado y apagado tras más de 2 horas de trabajo. Fotos: Yvan Salcedo.
Un alarmante incendio en el Hospital Regional Honorio Delgado dejó expuesta una situación denunciada desde la pandemia. Pues la chatarra acumulada en la parte trasera del nosocomio, provocó la expansión de las llamas que pudieron ser controladas tras más de 2 horas de trabajo. Aunque no se registraron víctimas ni heridos fatales, el área quedó expuesta y provocó la preocupación de diversos trabajadores y pacientes del hospital.
El fuego inició al mediodía en la parte posterior del hospital, espacio colindante con el área de psiquiatría. El siniestro fue provocado presuntamente de manera intencional por un paciente internado en la zona psiquiátrica del nosocomio. Y las llamas consumieron rápidamente una enorme cantidad de material en desuso abandonado.
Según los reportes policiales, el presunto responsable sería Juan Javier Gutiérrez Zavala, un interno que recibía tratamiento psiquiátrico en el lugar. El individuo fue intervenido por un efectivo de la Policía Nacional que se encontraba custodiando el pabellón. El sospechoso fue trasladado a la comisaría de Palacio Viejo, donde la Fiscalía comenzó las diligencias preliminares para determinar las acciones correspondientes.

El riesgo de la chatarra
Sin embargo, la magnitud del siniestro no responde solo a la participación de Gutiérrez Zavala, sino a la existencia de un irregular y peligroso almacén. Diversos trabajadores del hospital denunciaron que la zona viene siendo utilizada como depósito clandestino de desechos desde los inicios de la pandemia. Según los representantes de la subgerencia de Gestión y Riesgos de Desastres de la Municipalidad Provincial, es parte, debía ser una ruta de acceso de emergencia. Sin embargo se encontraron sillas, camillas, maderas, plásticos, mobiliario destruido e incluso vehículos en desuso.
Para sofocar las llamas, llegaron cerca de treinta bomberos voluntarios de las compañías 78, 77 y 19, quienes desplegaron tres máquinas contra incendios y varias cisternas. El brigadier Gustavo Carrasco, jefe de la VII Comandancia Departamental, explicó que la falta de hidrantes en el sector interior obligó a los bomberos a depender exclusivamente del agua transportada por los camiones cisterna, entregados por algunas municipalidades.

La operación fue distribuida desde tres puntos para apagar el fuego, mientras el personal en riesgo realizaban la evacuación correspondiente. La preocupación creció al ver que las llamas podrían alcanzar la planta de oxígeno medicinal. Aunque los bomberos lograron crear un cerco de seguridad y enfriar la zona para garantizar que el suministro vital no se viera comprometido.
Ante la imposibilidad de acceder manualmente al centro del incendio, los bomberos solicitaron de urgencia al Centro de Operaciones de Emergencia Regional el envío de una retroexcavadora para remover los escombros. Para el brigadier Carrasco la dispersión de los elementos encontrados sumado a la vegetación seca, complicó las labores de extinción, pues el fuego logró penetrar el interior de las pilas de residuos.
Sin forma de eliminar la chatarra
Por su parte, el director del hospital, Carlos Medina, aseguró que el material está en proceso de venta, reconociendo que la primera convocatoria fracasó por falta de postores y valorizaciones del inventario. Aunque afirmó que se redujo el precio base a un 20 % para la segunda subasta. Ante los cuestionamientos sobre los carros ubicados en Av. La Salud que provocaron se retrase el ingreso de los bomberos, el galeno lo negó e indicó que no existieron problemas de acceso.

En medio de la emergencia, también se registró la presencia del Gobernador Regional, Rohel Sánchez y la gerente de Salud, Maria Choque. Sánchez atribuyó la acumulación a que ciertos materiales requieren un tratamiento especial de disposición final. En esa misma línea Choque aclaró que no se trata de simple chatarra, sino de mobiliario que quedó en desuso, además confirmó que no habría un punto de irrigación en el lugar.
La funcionaria de la gerencia, admitió que este último lote de residuos debía haber sido retirado el mes pasado. Pero según lo indicado los trámites burocráticos internos del propio hospital retrasaron la eliminación. La realidad contrasta con el malestar del personal del hospital. Quienes aseguraron haber realizado múltiples pedidos para que se atienda y limpie la zona antes de que ocurriera una tragedia.

Los trabajadores sostuvieron que, si la chatarra no hubiera estado dispersa y acumulada de manera irregular, el incendio no habría alcanzado proporciones tan alarmantes. Además informaron que el área paralela al incendio, también estaba comenzando a registrar el abandono de material inservible del hospital, exigiendo se realice una intervención urgente.
Las investigaciones policiales continúan su curso para establecer la responsabilidad penal del interno, mientras el hospital Honorio Delgado enfrenta el duro reflejo de cómo la improvisación y la falta de gestión en el manejo de sus propios desechos estuvieron a punto de provocar una alarmante crisis para toda la region.
DATO
El presunto responsable fue encontrado a 50 metros del foco inicial del fuego.
CIFRA
20 toneladas de residuos había en la zona, según calcularon los bomberos.






