
Conflicto en Llallimayo se mantiene hace muchos años
La incertidumbre volvió a instalarse en la cuenca Llallimayo. Los dirigentes denunciaron que el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) les comunicó que no dispone del presupuesto para ejecutar las obras de mitigación ambiental en la unidad minera Arasi, una zona donde las comunidades denuncian desde hace años la contaminación de sus fuentes de agua.
El integrante del equipo técnico de la Cuenca Llallimayo, Hernán Nina, informó que el Frente de Defensa recibió el 30 de junio el Informe N.° 524-2026-MINEM-DGM/DTM, mediante el cual el ministerio reconoce que no existe presupuesto para financiar los S/ 61 millones que, según los dirigentes, fueron comprometidos en enero de 2025 por el entonces ministro Jorge Montero para atender la emergencia ambiental.
Para Nina, esta respuesta confirma el incumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno y prolonga una problemática que afecta la salud de la población, la actividad ganadera y la disponibilidad de agua para los habitantes de la provincia de Melgar.
Presupuesto «cero»
En un pronunciamiento, las organizaciones sociales sostuvieron que el presupuesto destinado por el MINEM para intervenir la cuenca es S/ 0,00, pese a la gravedad de la contaminación. Cuestionaron que el proyecto de remediación apenas se encuentre registrado «a nivel de idea» dentro del sistema Invierte.pe, lo que —advirtieron— retrasaría unos tres años el inicio de cualquier intervención.
Rechazaron que el Estado plantee intervenir en sólo cinco componentes de la unidad minera Arasi. Consideran que la contaminación requiere una remediación integral.
Hernán Nina informó que el pronunciamiento fue remitido al Ejecutivo y anunció que una delegación viajará a Lima para exigir una reunión con autoridades. No aceptarán dialogar con funcionarios de menor rango.
Conflicto desde 2017
Las organizaciones emplazaron al Ejecutivo a establecer, en un plazo de cinco días hábiles, una ruta presupuestal extraordinaria para financiar las acciones de remediación. De no obtener una respuesta concreta, advirtieron que retomarán sus medidas de protesta.
El conflicto socioambiental en la cuenca Llallimayo se arrastra desde 2017, cuando comunidades de la provincia de Melgar comenzaron a denunciar la contaminación de los ríos Lluchusani, Chacapalca y Llallimayo, presuntamente originada por los pasivos y las operaciones de la unidad minera Arasi, vinculada a Aruntani S.A.C. Desde entonces, diversos monitoreos ambientales han detectado concentraciones de metales pesados y drenaje ácido que superan los estándares de calidad ambiental, situación que ha motivado medidas preventivas por parte del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).
Las comunidades de Ayaviri, Llalli, Cupi y Umachiri sostienen que la contaminación ha deteriorado la calidad del agua utilizada para el consumo de animales, el riego de cultivos y otras actividades productivas, afectando principalmente la ganadería, una de las principales fuentes de ingresos de la provincia de Melgar. Además, durante los últimos años se han registrado reiteradas protestas, mesas de diálogo y compromisos del Gobierno para ejecutar acciones de remediación, sin que hasta la fecha se concrete una intervención integral.
Dato
Desde 2016, OEFA ha emitido más de una decena de resoluciones directorales y medidas preventivas contra la unidad minera Arasi por riesgos ambientales.







