Tras la falta de consenso por el uso del recurso hídrico de la represa Vizcachas y los retrasos en el Compromiso 11, el Comité de Monitoreo suspendió su sesión. El próximo 18 de junio se reiniciará el diálogo con la intervención de la ANA y Pasto Grande.
La última sesión plenaria del Comité de Monitoreo de Quellaveco concluyó sin acuerdos entre la empresa Anglo American, autoridades regionales y representantes de la sociedad civil. El punto de conflicto fue una propuesta de emergencia: el uso de los recursos hídricos de la represa Vizcachas bajo el esquema de “agua por agua” para atender la demanda inmediata de la población. La iniciativa no logró consenso.
Conflicto hídrico
La urgencia de la población moqueguana colisiona con los cálculos técnicos de la minera. Ante la demora en la construcción de la presa Asana, diversos sectores exigieron el uso temporal del agua de la represa Vizcachas. Sin embargo, la respuesta de Anglo American fue de rechazo. Representantes de la compañía señalaron que el recurso hídrico está comprometido.
Según precisaron, cerca del 80% del agua está destinada a compromisos ambientales, caudales ecológicos y reservas estratégicas como Pasto Grande. El volumen restante está sujeto a la variabilidad climática, lo que impide proyectar excedentes o habilitar nuevas asignaciones.
Esta posición fue cuestionada por los dirigentes sociales, quienes sostienen que la crisis de abastecimiento es actual y no puede depender de los extensos plazos de los proyectos de infraestructura principal.
La ruta hacia el 2032
El trasfondo del desacuerdo se centra en los plazos del Compromiso 11, que contempla la construcción de la presa Asana con capacidad para 2.5 millones de metros cúbicos de agua.
Aunque Anglo American presentó una optimización de cronogramas, los tiempos son considerados extensos frente a la urgencia regional. El inicio de la obra está previsto entre diciembre de 2028 y febrero de 2029, con un periodo de ejecución de cuatro a cinco años, lo que proyecta su entrada en operación en 2032.
Otros puntos sobre Asana
La minera precisó además que el proyecto será ejecutado bajo sus propios mecanismos, sin pasar por el sistema estatal INVIERTE.PE, y que asumirá la operación y el mantenimiento total de la infraestructura.
Ante este escenario, la población formalizó el pedido de una propuesta de compensación por los retrasos acumulados. La solicitud plantea que el resarcimiento económico y social no solo cubra el periodo actual, sino que incorpore las pérdidas históricas y las proyectadas hasta el año 2032.
Asimismo, se acordó solicitar al Congreso de la República la declaratoria de interés nacional del proyecto, con el fin de impulsar una mayor celeridad en su ejecución.
Intervenciones
Pese al entrampamiento central, la sesión dejó constancia de algunos avances en obras de mitigación y desarrollo agrícola en las zonas de influencia directa.
Entre los proyectos informados destacan la mejora de 3.5 kilómetros de canales de riego, la instalación de 120 módulos de riego tecnificado en el sector de Tumilaca, la rehabilitación de 10 bocatomas y la implementación de plantas de tratamiento de agua potable en diversas localidades vulnerables.
Ante la falta de entendimiento, el Comité de Monitoreo acordó convocar a un arbitraje técnico e institucional. La sesión fue suspendida y reprogramada para el próximo 18 de junio.
En esa fecha participarán la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el Proyecto Especial Regional Pasto Grande y el Programa Subsectorial de Irrigaciones, entidades que evaluarán de manera técnica la viabilidad del uso del agua de Vizcachas o propondrán alternativas para destrabar el conflicto.
Dato
La Mesa de Diálogo de Quellaveco, que dio origen a los 26 compromisos asumidos por Anglo American, se instaló en 2011 y requirió 18 meses de negociación.









