El Perú cerró el 2025 con más empleo, pero los jóvenes enfrentan la parte más dura del mercado laboral: menos oportunidades, más informalidad y una primera experiencia muy difícil. En Arequipa, la paradoja es mayor dado que la región crece y tiene mejores ingresos, pero 1 de cada 5 jóvenes no estudia ni trabaja.










