
Observaron compras excesivas, ampliaciones y contrataciones en la obra de biblioteca.
La construcción de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Moquegua (UNAM) quedó bajo observación de la Contraloría luego de que una auditoría identificara una serie de decisiones que, según el órgano de control, ocasionaron pérdidas económicas para el Estado. El Informe de Auditoría N.° 007-2026-2-5573-AC, del 7 de julio de 2026, evaluó las adquisiciones efectuadas entre octubre de 2022 y diciembre de 2025 y concluyó que el perjuicio económico asciende a S/ 94 mil 181
La observación más llamativa corresponde a la compra de pegamento para porcelanato. El expediente técnico establecía la necesidad de 580 bolsas, pero el residente de obra solicitó mil 540 bolsas. La Contraloría determinó que el pedido fue aprobado sin sustento técnico y que el material excedente venció. Solo este hecho generó un perjuicio de S/ 41 mil 347
La Contraloría identificó como presuntos responsables al entonces residente de obra Juan Carlos Choquegonza Choquegonza, quien formuló el requerimiento, y el inspector Edgar Cusirramos Tejada, quien autorizó la adquisición sin contrastarla con el expediente técnico.
Retrasos perdonados
La auditoría también detectó que diversos proveedores incumplieron los plazos de entrega establecidos en sus contratos. Sin embargo, en lugar de aplicar las penalidades previstas por la Ley de Contrataciones, la universidad aprobó ampliaciones de plazo que, según la Contraloría, carecían de sustento técnico y fueron tramitadas incluso fuera de los plazos legales.
Como consecuencia, la UNAM dejó de cobrar S/ 42 mil 100 en penalidades por mora. En esta observación figura el entonces director de la Unidad de Abastecimiento, José Roberth Vásquez Bustamante, quien validó el trámite de las ampliaciones, mientras que el especialista Gianmarco Gonzales Reyes emitió opiniones técnicas favorables consideradas deficientes.
La tercera observación corresponde a la compra de cables eléctricos para la biblioteca. Según la Contraloría, las empresas Meybelyn Perú S.A.C. y Majerci S.A.C., que presentaron las ofertas más económicas, fueron descalificadas por omisiones formales —como la falta de firmas o visados en documentos— que podían ser subsanadas.
Al excluirlas del proceso, la buena pro fue adjudicada a Centro Eléctrico Rojesan S.A.C. por S/ 106 mil 434, pese a que una de las propuestas descartadas ascendía a S/ 95 mil 700. La diferencia generó un perjuicio de S/ 10 mil 734.
Varias irregularidades
La auditoría añade que, mientras esas ofertas fueron descartadas por errores formales, otro proveedor, Grupo Jagam E.I.R.L., recibió conformidad técnica pese a presentar fichas técnicas que no cumplían con las especificaciones mínimas exigidas en las bases del proceso.
El informe atribuye presunta responsabilidad a José Roberth Vásquez Bustamante, por la exclusión indebida de los postores; Andy Jhonson’s Asencio Ramos, residente de obra que respaldó la conformidad técnica; y Gianmarco Gonzales Reyes, quien emitió las evaluaciones técnicas observadas.
Como resultado de la auditoría, la Contraloría recomendó iniciar las acciones correspondientes por presuntas responsabilidades civiles y administrativas contra los funcionarios involucrados.
Entre ellos figuran Juan Carlos Choquegonza Choquegonza, Edgar Freddy Cusirramos Tejada, José Roberth Vásquez Bustamante, Andy Jhonson’s Asencio Ramos y Gianmarco Gonzales Reyes, quienes participaron en distintas etapas de las adquisiciones y contrataciones observadas para la construcción de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Moquegua.
Dato
La auditoría determinó un perjuicio económico total de S/ 94 mil 181, resultado de S/ 41 mil 347 por la compra excesiva de pegamento, S/ 42 mil 100 por penalidades no cobradas a proveedores y S/ 10 mil 734 por adjudicar una contratación a una oferta más costosa.






