El Gobierno desplegó 135 policías, drones y patrullaje motorizado en la frontera con Chile para evitar el ingreso irregular de migrantes. La medida responde a la expulsión masiva de extranjeros dispuesta por el país vecino.
La frontera sur del país ha entrado en alerta. Mientras Chile ejecuta la expulsión masiva de migrantes en situación irregular, el Perú ha reforzado la vigilancia en Tacna con un despliegue policial para evitar ingresos por pasos no habilitados.
En ese contexto, el Ministerio del Interior ordenó el envío de 135 efectivos de la Policía Nacional del Perú, quienes ya se encuentran distribuidos en diez puestos de vigilancia a lo largo de la línea fronteriza. De este total, 100 agentes fueron trasladados desde regiones como Cusco, Ica, Arequipa y Puno, con el objetivo de fortalecer el control en puntos estratégicos.

El jefe de la Región Policial de Tacna, general PNP Helbert Luna Velarde, precisó que estas acciones buscan frenar el ingreso irregular de ciudadanos extranjeros, ante el incremento de deportaciones desde el país vecino.
Como parte del operativo, se ha incorporado el uso de drones para el patrullaje aéreo en sectores clave, especialmente entre los hitos 14 y 18. No obstante, el monitoreo se extiende hasta el hito 81.
A estas acciones se suma el patrullaje motorizado con motocicletas y cuatrimotos asignadas a cada puesto de control, así como la instalación de diez torres de iluminación que permiten mantener la vigilancia durante la noche y reducir el riesgo de cruces clandestinos.

Acciones frente a Chile
Este despliegue responde directamente a la decisión del gobierno chileno, de iniciar desde el 16 de abril la expulsión masiva de migrantes en situación irregular.
La medida en el país vecino, contempla deportaciones tanto por vía aérea como terrestre y pone fin a procesos de regularización que involucraban a más de 300 mil personas. Según las autoridades chilenas, el objetivo es retirar del país a extranjeros sin documentación o con antecedentes delictivos.

Dato
La frontera entre Perú y Chile tiene una extensión aproximada de 169 kilómetros, gran parte de ella en zonas desérticas que dificultan el control permanente.









