
Alfredo Zegarra, de 75 años, sostiene durante la campaña que mantiene vitalidad y responde con humor a las críticas.
Por: Carlos Vásquez Gonzáles. Periodista
Alfredo Zegarra tiene 75 años y, en plena segunda vuelta electoral, su edad se ha convertido inevitablemente en parte del debate. Él no esquiva la pregunta. Por el contrario, responde con humor y desafío: asegura que está vigoroso, recuerda que lo han visto correr y bailar durante la campaña e incluso lanza una apuesta: una pequeña maratón en la que, dice, les ganaría a sus críticos. La frase provoca una sonrisa, pero detrás existe una discusión mucho más seria: ¿la edad debe ser un impedimento para gobernar?
La historia demuestra que no necesariamente. Pedro Pablo Kuczynski llegó a la Presidencia del Perú a los 77 años, apenas dos años mayor que Zegarra, y ejerció el cargo después de una larga trayectoria política y profesional. Por tanto, reducir la capacidad de una persona únicamente a su edad sería una mirada simplista. La vitalidad puede mantenerse y la experiencia puede ser una ventaja.
Pero gobernar una región como Arequipa tampoco es una competencia atlética. El problema no es si Zegarra puede correr una maratón o bailar. El verdadero desafío es si puede soportar la maratón política y administrativa que significa dirigir una región durante cuatro años. Arequipa tiene ocho provincias y una geografía que convierte la gestión en un verdadero desafío. Hay localidades ubicadas a ocho o nueve horas de la capital regional y sectores que pueden demandar hasta 14 horas de viaje en bus. En La Unión, por ejemplo, todavía existen zonas donde llegar significa recorrer trochas carrozables en lugar de carreteras asfaltadas.
Zegarra tiene experiencia y conoce el poder. Ha ocupado dos veces la alcaldía de Arequipa y sabe cómo funciona la administración pública. Precisamente por eso, el elector tiene derecho a exigirle más. A los 75 años ya no bastan las promesas ni los recuerdos de una gestión pasada. Debe explicar qué hará diferente, quiénes lo acompañarán y cómo llevará presencia del Gobierno Regional a las provincias más alejadas, aquellas que durante años han esperado obras, conectividad y servicios básicos.
Zegarra puede tener razón cuando dice que se siente vigoroso. Pero Arequipa no elegirá al candidato que mejor corra una maratón, sino al que sea capaz de recorrer una región extensa, accidentada y profundamente desigual. La verdadera carrera no será de unos cuantos kilómetros: será de ocho provincias, decenas de distritos y comunidades que esperan que el próximo gobernador llegue hasta donde terminan las pistas y comienzan las trochas.
Y esa carrera, definitivamente, será mucho más exigente.
CITA
“El verdadero desafío es si puede soportar la maratón política y administrativa que significa dirigir una región durante cuatro años.”
DATO
Zegarra tiene 75 años y disputa la segunda vuelta electoral para el Gobierno Regional de Arequipa.








