
Elaboradores informales de charqui arrojan cebos y sal al río Azángaro.
La Empresa de Prestación de Servicios de Saneamiento (EPS) de Azángaro (Puno), denunció el arrojo de residuos orgánicos, como cebos, y altas concentraciones de sal al cauce del río Azángaro. Según la entidad, estas prácticas estarían relacionadas con la elaboración informal de charqui y chalona y ocurrirían a pocos metros aguas arriba de su galería de captación para el agua potable. La EPS advirtió que esta situación podría afectar el proceso de potabilización y representar un riesgo para la salud de los usuarios.
La institución también señaló que las personas involucradas serían las mismas que presuntamente ocupan terrenos de propiedad de la EPS, considerados áreas intangibles.
Ante la situación, la EPS anunció que formalizará denuncias ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y el Ministerio Público. Esto por presuntos delitos de contaminación de aguas destinadas al consumo humano y ocupación ilegal de terrenos. También informó que solicitó la intervención de la Municipalidad Provincial de Azángaro, la Autoridad Local del Agua (ALA) y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) para coordinar acciones de fiscalización y sanción.
Finalmente, la entidad aseguró que reforzó el monitoreo de la calidad del agua mediante sus laboratorios de control, con el objetivo de garantizar que el recurso distribuido a los hogares cumpla los estándares correspondientes. Además, exhortó a la población y a las juntas vecinales a denunciar estas prácticas.
DATO
Tras ganar un litigio de tierras en la Corte Suprema, la EPS Nor Puno sospecha que la contaminación del agua responde a represalias por el fallo que protegió sus terrenos.







