
Cuatro escolares de un colegio en San Miguel dejaron inconsciente a un compañero durante las olimpiadas.
Por: Sarko Medina Hinojosa. Periodista
Cuatro escolares de San Miguel, de 15 y 16 años, habrían golpeado hasta dejar inconsciente a un compañero de 14 después de una tarjeta roja en las olimpiadas del colegio. Árbitro, silbato y público que no los contuvo. El Minedu los suspendió y evalúa expulsarlos. ¿Ellos sabían a lo que se enfrentaban?, ¿se lo explicaron en aulas? Puede parecer ridículo, pero, después de haber acostumbrado a los escolares a que no pueden ser expulsados, la idea de golpear a su compañero podría no serles difícil de ejecutar contra su propio sistema de valores.
La pregunta es básica: ¿por qué no golpear a otro? Un niño de diez años la contesta: “porque a él también le duele”. Se interioriza con un ejemplo: que recuerde la última vez que se burlaron de él y cómo le cayó. Se refuerza con tarea para la casa: con papá y mamá, cada uno cuenta una vez en que le faltaron el respeto y otra en que se lo faltó a alguien, y juntos escriben una regla de casa con su porqué. Se evalúa con dos preguntas: ¿qué siente el otro si le pegaras?, ¿qué haces si ves a un compañero rodeado por cuatro?
Parece de manual, y lo es: explicar, ejemplificar, dejar tarea, evaluar. Cualquier maestro lo sabe. Se proyectan cosas para los chicos, buenas algunas, debatibles otras, maquillaje en varias, sin embargo no escucho las explicaciones.
¿Por qué la falda debe tener, según el ministro Chang, una “medida adecuada”? ¿Por qué tampoco puede haber cabello excesivamente largo ni teñido, ni maquillaje? El ministro habla de orden y de autoridad. ¿Qué le responde a una adolescente que pregunta en qué se rompe el orden con un centímetro más de falda? Una regla sin porqué se cumple por miedo, y el miedo dura lo que dura el auxiliar mirando desde la puerta.
¿Por qué vuelve la expulsión, señor ministro? Razones hay: 50,633 reportes de violencia escolar desde 2024 y la insistencia del ministro en que se vaya el agresor, no la víctima. Estoy de acuerdo, la expulsión después de una investigación, es una medida última y necesaria, pero ¿Y después?
El proyecto, en consulta hasta el 27, dice que si la familia no consigue otro colegio, la UGEL garantizará una vacante. El ministro habló de estudios nocturnos, de fin de semana o virtuales. Una vacante no es una reinserción. El Sutep de Arequipa respalda la expulsión, pero advierte que sin psicólogos en cada colegio no alcanza. ¿Quién acompañará al expulsado, con cuántos profesionales y desde cuándo?
Insisto, cambiar a la víctima de colegio solo traslada el problema a otro patio con menos seguridad y estigma acompañando. Con el agresor ocurre igual si nadie lo acompaña, y el expulsado sí puede volverse una estadística si nadie le explica el porqué de su acción terminó en su castigo, y eso toma algo de tiempo, como una heridaa en cicatrizarse.
CITA
«Estoy de acuerdo, la expulsión después de una investigación, es una medida última y necesaria, pero ¿Y después?»
DATO
El proyecto normativo del sector Educación sobre las expulsiones se encontrará en consulta hasta el día 27.






