El edificio que nació hace 57 años siendo uno de los más lujosos y modernos de la época, terminó entrampado entre malas decisiones y juicios civiles y penales. Hoy está desmantelado y aguardando ser recuperado en un nuevo intento de licitación con cadenas hoteles internacionales, pero por ahora es intocable.
En la esquina de las calles Santo Domingo con Piérola yace un coloso abandonado, que hoy más parece un fantasma silencioso en el corazón del Centro Histórico de Arequipa. En sus días de oro, el Hotel Presidente era considerado uno de los más ostentosos y modernos, pero desde su declive no pudo levantarse.
“Este lugar era bonito, lujoso, ¡qué pena!”, recuerda Nolberto Huamani, trabajador de la Sociedad de Beneficencia, mientras nos acompaña a ingresar al edificio. Al interior quedan los recuerdos, el esqueleto de la estructura, escombros, vidrios rotos y algunos vestigios de lo que era este recinto.


Nacimiento del Hotel Presidente
En 1961, el entonces directorio de la Beneficencia evaluó la situación financiera y llegó a la conclusión de que el terreno que arrendaba a terceros no significaba ingresos importantes, por lo que tuvo la visión de construir un hotel en el corazón de Arequipa.
Es así que se convocó a una licitación pública para su edificación, resultando ganadora la empresa Flores & Costa. Luego de siete años, un 21 de setiembre de 1968, fue presentado en una ceremonia con la presencia de las principales autoridades.
Se barajaron diferentes nombres, pero fue la llegada del entonces presidente de la República, Fernando Belaúnde Terry, para su inauguración, lo que hizo que la decisión sea sencilla y es así como todos los conocen: “Hotel Presidente”.

Imponente, así se puede describir. Con una altura de 50 metros, 12 pisos y un sótano (tres pisos abajo), en un área construida de 10 mil 184 metros. Disponía de 92 habitaciones, el famoso cine Arequipa con 840 butacas, oficinas y tiendas, áreas administrativas de la Beneficencia y la Lotería.
Los primeros clientes fueron una pareja de Suecia, Gerarld Lawbacher y su esposa. Ellos ocuparon la habitación 612 y pagaron 320 soles la noche. Al día siguiente, ocho turistas hicieron lo propio.

En este lugar se alojaron presidentes, figuras públicas y celebridades como Raphael, Leo Dan y Palito Ortega. Y ¿cómo no? Aunque ya no hay paredes, aún se puede notar los bordes de las divisiones de los cuartos. Los primeros pisos eran más pequeños, mientras que los superiores resultaban más amplios y estaban destinados a la alta sociedad.
El hotel contaba con un comedor principal, hall y terrazas en el cuarto nivel y el Loof Garden o Sky Room, en este escenario se llevaron a cabo las fiestas más suntuosas siendo la más solicitada la de Año Nuevo. Aquí aún se mantiene su balcón con unos bellos cerámicos que no terminaron de retirar y el piso de parquet que formaba la gran pista de baile donde muchos disfrutaron de noches de celebración con la música de orquesta a tono y unos tragos en el bar. De eso solo quedan escombros.


El declive de un gigante
En 1978 empezó una caída que no tuvo fin. Lamentablemente la administración del Hotel Presidente de Arequipa fue deficiente, no se renovó el equipamiento y no había clientes, lo que generaba pérdidas. Hubo muchos esfuerzos porque siga funcionando, alquilándolo, pero los arrendatarios no pagaban y terminaron saqueando la propiedad.
Se abrazó la esperanza de una posibilidad para salvar a este gigante. La Beneficencia convocó a una licitación en el 2011 para que empresarios invirtieran en su restauración y el 29 de agosto del 2013, se firmó un contrato con la empresa Negopolis S.A. para una concesión por 26 años, pero fracasó y fue resuelto en el 2015.
Geoffrey Rivas, gerente general de dicha firma, sostiene que no les entregaron los locales, por lo tanto, no pagarían la totalidad de la garantía, pero ellos exigían el pago para darles los ambientes. “Era como el huevo y la gallina”, lo describió.

Hubo una nueva oportunidad. En octubre del 2018 se anunció la concesión por 15 años del hotel a la Corporación Hotelera Presidente S.A.C., constituida por la Constructora MPM S.A. y Corporación Mayo S.A.C. Los trabajos se harían en un plazo de 18 meses para poner al coloso en operatividad. La inversión era de casi 19 millones de soles y la Beneficencia recibiría por año un monto económico.
Todo parecía encaminado. La gestión del exalcalde de Arequipa, Omar Candia, el 20 de agosto del 2019, colocó la primera piedra de forma simbólica. Sin embargo, fue una nueva desilusión. Solo se hicieron unos trabajos de desmantelamiento al interior y lo revistieron con una malla verde, pero no se avanzó más y otra vez el hotel quedó abandonado hasta el día de hoy.


Conflictos legales
Lamentablemente, el hotel permanece atrapado en un laberinto de procesos civiles y penales que impiden cualquier intento de renovación y puesta en operación.
Por un lado, en la vía civil, Negopolis demandó a la Beneficencia por cumplimiento de contrato. Recién el 29 de agosto del 2025, el juzgado respondió a favor de la institución, declarando infundado el recurso de la firma privada. Sin embargo, en el 2019 se había celebrado un convenio con la Corporación Hotelera Presidente S.A.C.
Desde la empresa Negopolis afirmaron que los funcionarios de la Beneficencia sorprendieron a todos, porque que el hotel no podía ser tocado. “El contrato estaba vigente y nosotros pedíamos cumplimiento, entonces ellos no debieron hacer ese segundo proceso”, manifestó Geoffrey Rivas.
Pero el lío no queda ahí. Representantes de Negopolis y exfuncionarios de la Beneficencia fueron denunciados por el Ministerio Público por perjuicio al Estado, basado en un informe de Contraloría donde se halló irregularidades y pérdidas económicas por S/ 419 mil 048. Ya acabó la etapa de pruebas y este caso entrará a etapa de juicio.


Además, hay otro proceso judicial en curso por el hotel. El presidente de la Beneficencia, Augusto Arce, indicó que presentaron una demanda contra Corporación Hotelera Presidente S.A.C, ganadores de la segunda licitación, que se encuentra en etapa postulatoria.
“Nosotros estamos pidiendo que se aplique el contrato, que ante el incumplimiento del mismo se tiene que resarcir cierto daño que se ha ocasionado”, indicó.
Mientras tanto, el coloso estará inmóvil hasta que estos casos se resuelvan, quién sabe en cuánto tiempo. “No se puede tocar porque como está en litigio nosotros entraríamos en complicidad, porque hay un perjuicio”, sostuvo Arce.
Un sueño
El hotel se encuentra desmantelado y si bien no requeriría ser derrumbado, tuvo que soportar demoliciones internas y terremotos que hacen necesario su reforzamiento. “Es una obra de una envergadura que en su momento requería 8 millones de dólares, pero ahora se estimaría en 50 millones de dólares, con lo cual no tenemos la capacidad siquiera para formar las bases”, explicó Arce.
No obstante, hay una esperanza. La Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA) impulsará, luego de los entrampes judiciales, una licitación internacional para la remodelación y asignación del Hotel Presidente. Ante ello, se conformó una comisión multidisciplinaria para una subasta pública abierta, en la cual esperan que participen cadenas de hoteles como el Westin, Hilton, Sheraton, entre otros.

De concretarse, el impacto de un hotel de esa magnitud en pleno Centro Histórico de la Blanca Ciudad sería muy provechoso dentro del sector turismo y hotelero, asegura Teresa Rubina, presidenta del Comité de Turismo de la CCIA, teniendo la proyección de que este recinto sea de alta gama con calificación de 4 a 5 estrellas.
“Se requiere más hotelería de altos estándares y hay público para todo. El Hotel Presidente sería una posibilidad dentro de ese grupo”, sostuvo Rubina. Añadió que esto no significaría una competencia para negocios pequeños porque estará dirigido a una clientela diferente.
Los esfuerzos siguen, pero hasta hoy pesan las malas decisiones. El presidente de la Beneficencia considera responsables a los exfuncionarios de esa época, por ello, el Hotel Presidente tendrá que seguir dormido por un buen tiempo.
Cifra
16 millones 207 mil soles costó, en su momento, la construcción de esta obra, a cargo de la empresa Flores & Costa.
Dato
El terreno donde fue edificado el Hotel Presidente fue producto de herencias donadas a la Beneficencia.









