
Las amenazas contra periodistas generan preocupación por las condiciones en que se ejerce el periodismo de investigación en las regiones.
El asesinato en Ancash de Susy Aponte Polo, conocida como la China Polo, se suma a otras muertes de periodistas en circunstancias sospechosas en el país. Y debe llevarnos a preguntarnos sobre el trabajo que realizamos todos los días los periodistas que publicamos denuncias contra las figuras de poder, locales y regionales.
¿Estamos plenamente protegidos?
Es claro que no. En el Perú es fácil que un periodista sea hostigado (física y judicialmente), chantajeado, amenazado y hasta asesinado, porque las autoridades de justicia —empezando por la Policía y, luego, el Ministerio Público y el Poder Judicial—, no hacen nada. Miran a otro lado porque en realidad no conocen, o no les interesa conocer, el verdadero espíritu del periodismo; y menos del periodismo de investigación.
La China Polo había denunciado varias veces las amenazas que recibía e incluso pidió garantías para su vida ante la Policía. Pero esta institución se la negó porque habría sido lo mismo que aceptar que los generales de “la institución” estaban amenazando de muerte a una reportera.
Aunque el sicariato y la extorsión se han normalizado en las regiones del norte, Arequipa no está exenta. Vemos más seguido que organizaciones criminales están avanzando de a pocos en la ciudad, amenazando y hasta explotando las fachadas de casas de ciudadanos que viven extorsionados.
¿Cuándo nos tocará a los periodistas locales? La verdad es que pienso que en cualquier momento.
Ya hay denuncias de amenazas contra algunos colegas; alguno incluso fue detenido injustamente por denunciar a malos policías. Pero eso es un juego de niños comparado con lo que se nos viene. En cualquier momento empezarán las amenazas de muerte —como ya pasa en Ica donde murió un colega y otro joven periodista es actualmente amenazado de muerte junto a su familia—, y luego vendrán los asesinatos y atentados.
¿La Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial están preparados para salvaguardar a los periodistas? Pienso que no. Como dije, no comprenden nuestra labor. Nos ven como enemigos o, en el mejor de los casos, un estorbo para su labor; buena o mala. Menos conocen el espíritu de la libertad de expresión o la libertad de prensa y, en su gran mayoría, tampoco están preparados para defenderlos. Por eso, estoy seguro que la única forma de que podamos salir vivos —en cuerpo o solo memoria— de lo que se viene es manteniendo nuestro ímpetu y la unión con la sociedad civil.
Que Dios nos cuide.
CITA
“¿Estamos plenamente protegidos? Es claro que no. En el Perú es fácil que un periodista sea hostigado, chantajeado”
DATO
Susy Aponte Polo había denunciado varias veces las amenazas que recibía y solicitado garantías para su vida ante la Policía.








