
Las redes sociales se convirtieron en un escenario clave para los candidatos que buscan conquistar al electorado indeciso.
Falta poco más de un mes para el 4 de octubre, día de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, y la gran mayoría de la población aún no tiene claro por quién votará. Un sondeo realizado por un medio radial durante la semana pasada comprobó que más del 70 % de los consultados no tenía todavía claro a quién elegirá como gobernador o como alcalde provincial
Se trata de una cifra que no debería pasar inadvertida por los candidatos y demuestra que todavía la mayoría tienen oportunidades para seguir creciendo en las preferencias de la población; lo único que necesitan es reajustar su estrategia de campaña.
Si bien es cierto, muchos están realizando una intensa campaña en campo, acudiendo a los pueblos más alejados de la región para darse a conocer, y recoger y entregar sus propuestas, también es correcto señalar que el grueso del electoral ahora expecta la campaña mediante sus teléfonos celulares. La campaña electoral hace mucho que se ha trasladado al mundo virtual, donde a través de las redes sociales, como Facebook o Tiktok, se puede ver lo bueno y lo malo de cada uno de los aspirantes.
El candidato que sea más “mediático” o “viral” tendrá más oportunidades de quedar en el imaginario colectivo, ya sea para bien o para mal. Y seguramente será el que finalmente sea elegido como nueva autoridad; regional o provincial.
Lo malo de las redes sociales, es que los políticos no necesariamente se hacen virales por su propio mérito positivo, sino por temas negativos: denuncias, actitudes, posiciones polémicas, sentencias, escándalos, etc, etc. Y la manera en que los manejen, apelando al sentimentalismo, les puede rendir positiva o negativamente.
Y para ese tipo de ocasiones hay candidatos que ya aprendieron a victimizarse y voltear la torta. Su forma informal de hablar es el léxico del pueblo; su pasión por el alcohol es una manera de introducirse en los pueblos más alejados; su pasión por las mujeres —con denuncias por violación encima— un elixir del machismo peruano; sus escándalos por corrupción caen bien con el “roba pero hace obra”; y así uno tras otros van mostrando su muñeca para manejar sus puntos negativos.
Entonces, como en cada proceso electoral, esperamos que la población piense antes de elegir, y no se deje llevar por sentimentalismos. Ojalá se haga el milagro.
CITA
“Esperamos que la población piense antes de elegir, y no se deje llevar por sentimentalismos”.
DATO
Más del 70 % de los consultados en un sondeo radial todavía no tenía claro por quién votaría el próximo 4 de octubre.








