Nilia Apaza Mamani y su hijo Gilmer Coaquira Apaza fueron sepultados en Japiasi, en la provincia de Moho. Ambos murieron durante un violento asalto en Juliaca, donde delincuentes armados irrumpieron en su vivienda para apoderarse de aproximadamente S/ 100 mil. Hasta el momento no hay detenidos.
Entre lágrimas, rezos y pedidos de justicia, familiares, amigos y pobladores despidieron este jueves a Nilia Apaza Mamani (45) y a su hijo Gilmer Coaquira Apaza (26), quienes fueron asesinados durante un violento asalto perpetrado en su vivienda de Juliaca.
Los féretros fueron trasladados desde la ciudad calcetera hasta Japiasi, en la provincia de Moho, donde se realizó el sepelio. Las escenas de dolor marcaron la despedida de madre e hijo, cuyas vidas fueron truncadas en cuestión de minutos durante un ataque armado que ha generado indignación en toda la región Puno.
La tragedia también dejó gravemente herido a Luis Coaquira Condori, esposo y padre de las víctimas, quien participó en las exequias en silla de ruedas luego de recibir el alta médica tras permanecer hospitalizado por heridas de bala.
Un asalto que terminó en tragedia
El crimen ocurrió la tarde del lunes en una vivienda ubicada en la urbanización Prolongación Los Incas, en Juliaca. Según las investigaciones preliminares, un grupo de delincuentes armados llegó a bordo de una camioneta e irrumpió violentamente en el inmueble con el objetivo de apoderarse de una fuerte suma de dinero.
Las primeras diligencias señalan que los asaltantes lograron llevarse aproximadamente S/ 100 mil antes de huir. La suma, según diversas versiones recogidas por las autoridades, estaría relacionada con actividades comerciales y ahorros familiares.
Durante el ataque, Nilia Apaza Mamani y su hijo Gilmer Coaquira Apaza recibieron impactos de bala que acabaron con sus vidas. Luis Coaquira Condori también fue alcanzado por los disparos y resultó herido de gravedad.
Los delincuentes conocían la existencia del dinero
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es que los atacantes habrían actuado con información previa sobre la presencia del dinero en la vivienda.
La Policía maneja como principal hipótesis que los delincuentes conocían con anticipación la existencia de los S/ 100 mil, lo que explicaría la precisión con la que ejecutaron el asalto. Por ello, las pesquisas se orientan a determinar quiénes tenían conocimiento de la suma guardada en el inmueble y cómo esa información pudo llegar a manos de los criminales.
Peritos de Criminalística recogieron casquillos de bala y otras evidencias en la escena del crimen, mientras el Ministerio Público continúa las diligencias para identificar a los responsables.
“No debe quedar impune”
Durante el sepelio, Luis Coaquira pidió que el asesinato de su esposa y su hijo no quede sin castigo.
“Pido justicia a las autoridades, no debe quedar impune el asesinato de mi esposa y mi hijo”, manifestó el sobreviviente ante familiares y vecinos que acompañaron la despedida.
La ausencia de detenidos y la falta de resultados concretos en los primeros días de investigación han incrementado el malestar de la población, que exige respuestas frente a un caso que vuelve a poner en evidencia los niveles de violencia que enfrenta Juliaca.
El doble asesinato ha generado preocupación debido a la modalidad empleada por los delincuentes, quienes actuaron a plena luz del día y con armamento de fuego.
Familiares y pobladores demandaron una investigación exhaustiva que permita capturar a los responsables y determinar si el crimen fue resultado de un seguimiento previo o de una organización criminal dedicada a identificar personas que manejan importantes sumas de dinero.
Dato
Las investigaciones preliminares apuntan a que al menos cinco delincuentes habrían participado en el asalto.









