Tres unidades médicas completamente equipadas, adquiridas en 2013 para acercar servicios de salud a la población, continúan almacenadas en la cochera de la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto. Regidoras inspeccionaron los vehículos y verificaron deterioro por abandono, pese a que varios equipos nunca llegaron a utilizarse.
Lo que debía convertirse en una alternativa para acercar servicios de salud especializados a distintos sectores de la población de Moquegua terminó convertido en uno de los ejemplos más visibles de recursos públicos desperdiciados. Tres clínicas móviles adquiridas en 2013 con una inversión superior a los S/ 7 millones permanecen abandonadas e inoperativas en la cochera de la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto, pese a contar con equipamiento médico que, según se constató durante una reciente inspección, nunca llegó a utilizarse.
La situación fue verificada por las regidoras Yeny Aparicio Colque y Sandra Espinoza durante una fiscalización realizada en las instalaciones municipales. Durante la visita comprobaron que las unidades presentan evidentes signos de deterioro ocasionados por más de una década de exposición a la intemperie.
“No es chatarra, aunque parece que es chatarra. Son vehículos nuevos, cero kilómetros”, manifestó la regidora Sandra Espinoza, al señalar que las clínicas móviles fueron adquiridas hace aproximadamente 13 años, pero nunca cumplieron la finalidad para la que fueron compradas.
Según explicó, las unidades de marca Volkswagen conservan neumáticos sin uso y mantienen gran parte de su equipamiento original. Sin embargo, la pintura exterior se encuentra deteriorada, las piezas metálicas muestran oxidación y diversos componentes han sufrido daños por la exposición prolongada al sol, la lluvia y otros factores climáticos.
Durante la inspección también se verificó que las clínicas móviles cuentan con laboratorios, consultorios, sistemas de oxígeno, equipos de rayos X, mamografía, atención odontológica y otros implementos médicos que permanecen almacenados. Algunos equipos incluso continúan en sus empaques originales, mientras que televisores y otros dispositivos instalados en las unidades nunca fueron puestos en funcionamiento.
La regidora recordó que en 2020 existió una intención de transferir las unidades al sector Salud; sin embargo, el trámite no llegó a concretarse, por lo que los vehículos permanecieron almacenados en la cochera municipal junto a otras unidades en desuso.
Posible donación a la universidad
Actualmente existe una propuesta para transferir las clínicas móviles en calidad de donación a la Universidad Nacional de Moquegua. No obstante, antes de adoptar una decisión definitiva, se realizará una evaluación técnica para determinar el estado real de conservación de los vehículos y del equipamiento médico que contienen.
Las autoridades señalaron que esta revisión permitirá establecer si las unidades aún pueden ser recuperadas y utilizadas con fines académicos o de servicio.
Para Sandra Espinoza, el caso evidencia la falta de gestión de sucesivas administraciones municipales. “No se ha utilizado ni el vehículo, ni los equipos médicos, ni nada de lo que vemos. Tal como fueron adquiridos, así permanecen”, sostuvo.
Por lo pronto, las tres clínicas móviles siguen estacionadas en la cochera municipal, convertidas en una millonaria inversión que durante más de una década no ha brindado atención médica a un solo ciudadano de la región Moquegua.
Dato
Las tres clínicas móviles fueron adquiridas durante la gestión municipal de Alberto Régulo Coayla Vilca en el 2013.









