La saturación del botadero ya provoca demoras en la descarga de basura acopiada de los distritos de la provincia. La nueva celda transitoria debía estar lista en abril, pero la gestión de Ruccy Oscco aún no la puede concluir. En tanto, el actual espacio de almacenamiento de residuos opera al límite y en cualquier momento puede colapsar, provocando una crisis ambiental.
La crisis en el manejo de residuos sólidos en Arequipa llegó al punto más crítico. Y es que este jueves 21 de mayo decenas de compactadoras de varios distritos tuvieron dificultades para descargar basura en el área degradada de Quebrada Honda. Esto debido a la saturación de la actual celda operativa, que ya no tiene capacidad suficiente para recibir las más de mil toneladas de residuos que se generan diariamente en la provincia. El problema es que la gestión del exalcalde Víctor Hugo Rivera estaba culminando la construcción de una nueva celda para recibir los residuos, pero la gestión de Ruccy Oscco Polar simplemente paralizó todo y ahora podría provocar una crisis de salubridad. Mientras tanto, operadores y maquinaria trataban de redistribuir y compactar los desechos para ganar más espacio de acopio.

Retrasos en el proyecto

La obra contempla la construcción de una nueva celda y un cerco perimétrico de mitigación, con una inversión que bordea entre S/ 4 y S/ 5 millones. Los trabajos físicos de excavación, acondicionamiento del terreno e instalación de geomembranas comenzaron en junio de 2024, tras la declaratoria de necesidad pública la ampliación de vida útil de Quebrada Honda.
Inicialmente, la infraestructura debía quedar operativa en abril de 2026 con el otrora alcalde Víctor Hugo Rivera Chávez. Sin embargo, tras la vacancia del burgomaestre y los cambios de funcionarios, el proyecto quedó sin supervisión técnica directa durante varios días. Esto provocó nuevas demoras en su culminación.
Precisamente, junto a Rivera Chávez también renunciaron la entonces subgerente de Saneamiento y Salubridad, Génesis Amado Quispe; y la subgerente de Obras Públicas, María del Pilar López Banda. Aunque los trabajos continuaron parcialmente, no existía un funcionario responsable que otorgara conformidad técnica y realizara el seguimiento administrativo de la obra.
Antes de dejar el cargo, la exfuncionaria Génesis Amado advirtió formalmente sobre el inminente riesgo sanitario. En un informe remitido a la comuna provincial, señaló que la actual celda operativa de Quebrada Honda se encontraba en “condición de saturación total”. Al 4 de mayo de 2026, el botadero registraba un volumen acumulado de 48 mil 367 metros cúbicos de residuos sólidos.
En el mismo informe se calificó como “urgente e impostergable” culminar la nueva celda transitoria que ejecuta la Gerencia de Desarrollo Urbano de la MPA por administración directa. La exfuncionaria incluso recomendó adoptar medidas administrativas, técnicas y presupuestales inmediatas para garantizar la continuidad del servicio de disposición final bajo condiciones adecuadas, pero nadie de esto se hizo.
Botadero colapsado

La nueva infraestructura aún no entra en funcionamiento. El gerente de Servicios a la Ciudadanía de la comuna provincial, Carlo Veliz Herrera —quien ocupa el cargo desde la gestión de Rivera Chávez—, reconoció que la actual celda está prácticamente llena y confirmó que las demoras en la descarga de basura se deben a los trabajos de redistribución y compactación que se realizan para ganar espacio.
Según explicó el funcionario, actualmente la maquinaria trabaja de manera permanente esparciendo y compactando residuos para estabilizar los cúmulos de basura y evitar deslizamientos. Esta labor ralentiza el ingreso de compactadoras y provoca acumulación de vehículos en el acceso al botadero.
La nueva celda tiene un avance de aproximadamente 95 %. Veliz aseguró que solo resta colocar una capa adicional de arena antes de habilitarla. Sin embargo, evitó precisar una fecha definitiva para su puesta en operación. Aunque podría entrar en funcionamiento entre el viernes y el sábado.
Mientras tanto, la capacidad de la actual celda sigue reduciéndose. De acuerdo con los cálculos técnicos expuestos por el propio gerente, el espacio podría soportar residuos únicamente hasta inicios de la próxima semana si continúan las labores de compactación intensiva. Sin embargo, admitió que prolongar esta situación incrementa la inestabilidad estructural del área de disposición.
La nueva celda transitoria fue diseñada inicialmente para una vida útil de aproximadamente tres años, aunque la municipalidad espera extenderla hasta cinco mediante trabajos de tratamiento y recuperación progresiva de áreas saturadas. Durante ese periodo debería concretarse el nuevo sistema integral de gestión de residuos sólidos que impulsa el Ministerio del Ambiente junto con la cooperación alemana KFW.
Este ambicioso proyecto valorizado en S/ 236 millones incluye la construcción de un nuevo relleno sanitario, una planta de valorización, una planta de transferencia, una planta de tratamiento mecánico-biológico y la adquisición de camiones compactadores y equipos especializados. Por ahora, la basura de Arequipa ya está al borde del colapso.
CIFRA
S/ 236 millones de inversión implica el proyecto que impulsa la KFW. Esto beneficiará a más de 1.2 millones de habitantes de 18 distritos de Arequipa.
DATO
La nueva celda transitoria tenía que entregarse en abril de 2026, pero todavía no culmina.









