julio 11, 2026
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Hay una empresa en Arequipa cuyo modus operandi ha sido denunciado: contratan trabajadores y proveedores, pagan uno o dos meses, y luego pasan hasta seis meses sin pagar. Los afectados renuncian y la empresa contrata a otros, repitiendo el ciclo de impunidad.

Por: Jorge Luis Quispe

Desde aquí celebro y felicito la liberación de los dirigentes de Construcción Civil, Lugue Espinoza y Juan Chicata. Luego de tres días de una inexplicable e inédita detención, los dirigentes sindicales han conseguido su liberación.

¿Por qué lo celebro y por qué lo felicito? El que escribe padece rosácea, una infección en la piel que no tiene cura. Los vasos sanguíneos se rompen, se dilatan y generan que la piel se enrojezca, con erupciones de granos parecidos al acné. Mi enemigo mortal es el sol, ya que la exposición prolongada hará que las erupciones se esparzan por todo mi rostro. Esta infección me obliga a inhibirme de comer grasas, salsas, comidas picantes y platos calientes.

¿Qué tiene que ver esto? En el 2018 una propuesta de trabajo en una obra de construcción civil me convenció de trabajar en un proyecto en Cerro Colorado. Según me dijeron, haría las veces de un «vigía», pero terminé haciendo otras labores, como controlador de volquetes para mezcla de agregados en un descampado. La exposición prolongada al sol, a la tierra, al polvo y a la arena me generaron esta infección, de la que por supuesto mi ex empleador nunca se hizo cargo.

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La rosácea exige un tratamiento costoso y, aunque no tiene cura, se puede menguar con medicamentos cuyo precio es escandalosamente alto. Aunque en teoría pertenecía al personal «de casa», eso nunca hizo diferencia. En una ocasión, mientras controlaba las horas de trabajo de una retroexcavadora, el operador me pidió revisar una parte de la unidad. Apenas me acerqué, un disparo de aire salió de un agujero a toda velocidad. Un milagro y mis reflejos me salvaron: de no haberme agachado, esa liberación de presión me habría matado o al menos quitado un ojo. Nadie fiscalizaba ni regulaba eso.

Viendo los muchos otros casos de jóvenes que ofrecen la fuerza física de sus cuerpos para mantener a sus familias, lo mío termina siendo casi una nimiedad. Hay una empresa en Arequipa, D y K, a cargo de obras de saneamiento, cuyo modus operandi ha sido denunciado: contratan trabajadores y proveedores, pagan uno o dos meses, y luego pasan hasta seis meses sin pagar. Los afectados renuncian y la empresa contrata a otros, repitiendo el ciclo de impunidad. Cuando los municipios rescinden el contrato, apelan al Poder Judicial y con medidas cautelares se aferran a los proyectos como una garrapata.

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El Sindicato de Trabajadores de Construcción Civil denuncia este escenario, reclama la vulneración de derechos y alerta sobre la falta de seguridad y salud en las obras, pero termina criminalizado. En el caso reciente, los registros audiovisuales muestran a sujetos dañando infraestructura. ¿Se puede afirmar con responsabilidad que pertenecen al Sindicato? ¿Se puede asegurar que quienes prendieron la bombarda estaban afiliados? Muchas veces personas infiltradas buscan desprestigiar al gremio generando desmanes.

¿Por qué detuvieron a los dirigentes? ¿Por qué se habla de flagrancia si estaban saliendo de sus hogares? ¿Ahora el Poder Judicial manda a prisión a quienes protestan como “escarmiento”? La obra en cuestión es una sede del Poder Judicial, que en este caso ha sido juez y parte, totalmente parcializado.

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Lo que tiene que hacer el Poder Judicial es garantizar el respeto irrestricto al derecho a la protesta y dejar de avalar con medidas cautelares a empresas que se burlan de la ley. Lo que me ha quedado claro es que esto es un síntoma de los años represivos que se vienen. Qué decepcionante que los poderes del Estado hayan perdido su autonomía.

Ojalá que este Poder Judicial recuerde que Arequipa alguna vez fue cuna de la jurisprudencia. Estaremos atentos a lo que se viene.

Cita

El Sindicato de Trabajadores de Construcción Civil denuncia este escenario, reclama la vulneración de derechos y alerta sobre la falta de seguridad y salud en las obras, pero termina criminalizado.

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