La Gerencia Regional de Salud confirmó que la enfermedad ya se encuentra en las 13 provincias de Cusco. Autoridades investigan una posible mutación del virus ante el acelerado incremento de contagios.
Lo que comenzó hace algunas semanas con casos aislados en jardines y cunas de Cusco terminó convirtiéndose en una epidemia que ya afecta a toda la región. Las aulas vacías, las suspensiones de clases y el incremento diario de contagios reflejan el avance acelerado de la enfermedad mano-pie-boca, causada por un enterovirus altamente contagioso.
La Gerencia Regional de Salud (Geresa) Cusco confirmó que hasta la fecha se reportaron mil 212 casos en las 13 provincias de la región, mientras que al menos 52 distritos de 119 presentan transmisión activa de la enfermedad.

El especialista de la Geresa Cusco, Alex Jaramillo, señaló que el incremento de casos se produjo de manera exponencial durante las últimas cinco a seis semanas, situación que obligó a reforzar las acciones de vigilancia epidemiológica y prevención en instituciones educativas.
Según explicó, más de 250 colegios suspendieron temporalmente sus labores en distintos momentos del brote para evitar una mayor propagación del virus entre los escolares.
La autoridad sanitaria informó además que se enviaron 192 muestras al Instituto Nacional de Salud (INS), cuyos resultados confirmaron la presencia de enterovirus asociado a la enfermedad mano-pie-boca en la región.
Sin embargo, lo que más preocupa a los especialistas es la posibilidad de que exista una variante o mutación viral que explique la rápida transmisión observada este año. “Hemos pedido el secuenciamiento genético de las cepas porque normalmente esta enfermedad aparece cada año, pero nunca en esta magnitud”, indicó Jaramillo.
Casos en primaria
Inicialmente, los contagios se concentraban en niños menores de cinco años que asistían a cunas y centros de educación inicial. No obstante, durante las últimas semanas la enfermedad comenzó a expandirse a estudiantes de primaria.
La Geresa advirtió que los casos en menores de entre 5 y 9 años aumentan considerablemente, lo que evidencia que la epidemia continúa avanzando dentro de la comunidad educativa.
Las autoridades sanitarias señalaron que el contagio ocurre principalmente por contacto con superficies contaminadas, juguetes, mesas, utensilios o materiales manipulados por menores infectados. “Un niño con mano-pie-boca puede contagiar hasta a cuatro personas de manera directa”, precisó el especialista.
Por ello, la Geresa recomendó reforzar la limpieza y desinfección de aulas, juguetes y superficies al menos dos veces al día tanto en colegios como en hogares.
Diferencias con el sarampión
Durante la evaluación epidemiológica, la Geresa también alertó sobre el riesgo de confusión entre la enfermedad mano-pie-boca y el sarampión, debido a que ambas presentan fiebre y malestar general.
No obstante, explicó que existen diferencias importantes. Mientras el sarampión inicia con síntomas respiratorios y erupciones generalizadas en todo el cuerpo, la enfermedad mano-pie-boca provoca ampollas con líquido alrededor y dentro de la boca, en manos, pies y región glútea, además de cuadros de diarrea.
Jaramillo advirtió que el sarampión representa un riesgo mucho mayor debido a su alta capacidad de transmisión. “Un niño con sarampión puede contagiar hasta a 18 personas”, indicó.
Ante ello, la Geresa pidió reforzar las medidas de prevención y el compromiso de padres de familia, docentes y autoridades educativas para evitar la expansión de ambas enfermedades.
La situación sanitaria en Cusco también comenzó a replicarse en otras regiones del país. En Piura, Lambayeque y Huancavelica ya se reportaron casos y brotes relacionados con el virus mano-pie-boca, mientras las autoridades sanitarias implementan medidas preventivas similares.
Dato
El primer brote importante de mano-pie-boca en Cusco fue reportado oficialmente en marzo de 2026 en la provincia de Canchis.









