Trump firma una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a países que vendan petróleo a Cuba, intensificando la crisis de combustible y profundizando tensiones diplomáticas.
Por Arturo Salas Vildoso. Abogado y Analista Politico
Luego de haber secuestrado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, Donald Trump anunció que no habría más envíos de petróleo a Cuba. Y con su nueva orden, dejan en la cuerda floja el flujo hacia la isla desde su otro socio principal proveedor: México.
Para Trump, el gobierno cubano, desestabiliza la región, por ser socio de Rusia, China, Irán y grupos terroristas Hamás y Hezbolá. Se trata de la seguridad nacional de Estados Unidos y para ello busca disuadir a terceros países de venderle petróleo a la isla bajo amenaza de imponer mayores aranceles.
Cuba está lista para caer, sin embargo, aclara que no pretende un cambio de régimen. No significa que vayamos a provocarlo, pero no cabe duda, que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernado por un régimen autocrático.
El presidente cubano reaccionó a la orden ejecutiva diciendo que “bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba. Esta medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
Los cubanos ya llevan meses enfrentando las consecuencias de la falta de combustible. Cortes de electricidad que se extienden durante horas, filas extensas para comprar gasolina, transporte y comida a precios impagables y montones de basura en las calles que no están siendo recogidos.
Con el nuevo anuncio de Trump, el país podría entrar en una crisis humana sin precedentes. El bloqueo total a los suministros de combustible, puede someter al pueblo cubano a condiciones de vida extremas. La producción industrial es una de las más afectadas, la agricultura y sobretodo el turismo internacional refleja sus peores cifras en los 20 últimos años. A esto se suma la grave escasez de medicamentos y la reducción al mínimo de los alimentos subsidiados.
En palabras del presidente, Miguel Diaz – Canel, no se trata de una crisis más, sino de la acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo.
Para el dictador global, quien dice combatir las dictaduras como la de Nicolás Maduro, y las enquistadas en medio oriente, poco o nada importan, la salud, alimentación, educación y bienestar de billones de cubanos. Así como tampoco la manifestación de cientos de mandatarios a través de sus voceros en las Naciones Unidas. Su perversidad no tiene límites, un bloqueo económico, que lleva más de 65 años no son suficientes, pues a pesar de esas medidas, el pueblo cubano y su gobierno no ha podido ser derrotado.
¿Cómo calificar la política externa estadounidense, cómo calificar a su primer mandatario, cómo entender a un político que dice actuar en nombre de la democracia, cuando este es un de los actores principales en la violación de los derechos humanos, y de la libre autodeterminación de los pueblos? ¿Quién se atrevería a calificarlo como un dictador global? ¿Quienes se atreverían a responder a sus políticas criminales y genocidas? La respuesta es más que obvia, sus socios nunca lo harán, pero una sociedad global si podría hacerlo. Basta de tanta perversidad e hipocresía señor Donald Trump, hay un mundo libre que le reclama y le grita a viva voz “Basta ya de tanta perversidad”.
CITA TEXTUAL
“Bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana…”
DATO
Cuba ya enfrenta cortes de electricidad y largas filas por gasolina debido a la falta de combustible.









