El aspirante a colaborador eficaz 001-2024-CE-1D se convirtió en la pieza clave del caso “Mandachitos”, al admitir su participación y revelar con detalle cómo operaba la red, quiénes eran sus nexos y cuánto cobraban por desaparecer papeletas de tránsito muy graves.
La desarticulación de la presunta red criminal enquistada en el área de Transportes de la Municipalidad Provincial de Puno y la Policía Nacional ha tenido como eje central las revelaciones de una figura clave: el aspirante a colaborador eficaz con clave N° 001-2024-CE-1D. Por este caso, dentro de algunos días, el alcalde Javier Ponce Roque será sometido a una audiencia de pedido de prisión preventiva, un escándalo que no ha podido eludir.
Este personaje, cuya identidad se mantiene bajo estricta reserva, se ha convertido en la pieza fundamental para que la Fiscalía Provincial Corporativa Anticorrupción identifique el procedimiento ilícito mediante el cual se «desaparecían» papeletas por infracciones muy graves (M1, M2 y M3).
Perfil del colaborador
Dentro de la estructura de la organización, el colaborador ocupaba el rol de brazo operativo e intermediario. Su posición era estratégica, a decir de la Fiscalía. En pocas palabras, todo apunta a que funcionaba como el nexo directo entre los conductores infractores y los funcionarios con poder de decisión.
Se encargaba de captar a los choferes que habían cometido faltas graves contra el Reglamento Nacional de Tránsito y que buscaban evitar la suspensión de sus licencias. No solo ello, al parecer, también recaudaba sobornos (que fluctuaban entre los S/ mil 500 y S/ 5 mil, dependiendo de la gravedad de la falta).
Para concretar todas sus acciones, este personaje, al parecer, mantenía comunicación frecuente con funcionarios como el abogado Franz Henry Quispe Ticona, la secretaria Lourdes Pacco Yupanqui y el exsubgerente de Registro y Transportes, Willy Wilson Cáceres Pauro alias “Capíbara”, para asegurar que los documentos físicos desaparecieran o se tramitaran nulidades irregulares.

¿Por qué rompió su silencio?
El aspirante decidió romper su pacto de silencio durante el desarrollo de la investigación preliminar. Según los documentos fiscales, admitió su responsabilidad penal en los hechos.
Al reconocer su participación en los delitos de corrupción y organización criminal, optó por acogerse a los beneficios de la colaboración eficaz para proporcionar información que permitiera a las autoridades dar con la cúpula de la red.
En este punto hay que tener en cuenta que solo se puede postular a colaborador eficaz tras admitir el delito y proporcionar información que las autoridades puedan verificar.
Asimismo, hay que subrayar que no es lo mismo un colaborador eficaz que un testigo protegido. El primero participa del hecho delictivo y ofrece información a cambio de beneficios que normalmente suponen la reducción de condenas, en tanto que el segundo, es alguien ajeno a la comisión del delito y que presenció actos.
Aclaró el «modus operandi»
De la documentación de la Fiscalía se puede desprender la idea de que la información brindada por este colaborador permitió evidenciar con «mayor nitidez el modus operandi» de la red criminal.
Su testimonio aportó datos inéditos como la identificación de funcionarios, además detalló el papel exacto de varios de los involucrados, desde quien redactaba las solicitudes falsas de caducidad hasta quien manipulaba el sistema informático de Transportes.
Desde la sombra, entregó nombres de conductores beneficiados, como los casos de José Beltrán Anquise Juli, Feliciano Bravo Pancca, Jonattan Pari Espinoza, Fidel Pacompia Quispe y Pedro Yucra Valdez, revelando montos exactos pagados por cada uno de estos.
Asimismo, expuso parte de las tarifas establecidas para que las licencias de conducir permanecieran vigentes en el sistema del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a pesar de que legalmente debían estar canceladas o inhabilitadas.

Pruebas digitales y materiales
A diferencia de testimonios aislados, las declaraciones del colaborador con clave 001-2024-CE-1D han sido sometidas a rigurosos procesos de verificación.
Por ejemplo, se realizó un «Acta de Visualización de Equipo Celular» del colaborador, donde se hallaron conversaciones frecuentes vía WhatsApp con los investigados (Lourdes Pacco y Franz Quispe) coordinando la manipulación de papeletas y la recepción de dinero.
Su importancia es tal, dado que facilitó a la Fiscalía copias de solicitudes de caducidad y nulidad que habrían sido redactadas por el personal municipal implicado para favorecer a los conductores infractores.
Con todo esto, la Fiscalía contrastó la información y pudo verificar en el sistema del MTC que, efectivamente, las licencias de los conductores mencionados por este personaje clave estaban vigentes, tal como él lo había dicho. Y, finalmente, con todo lo que sostuvo declaración tras declaración, las autoridades pudieron constatar la desaparición de papeletas, durante diligencias en las oficinas de la UTSEVI (Unidad de Tránsito y Seguridad Vial) de la Policía, documentos que él mismo habría ayudado a desaparecer.
Dato
El requerimiento de prisión preventiva fue formulado por el fiscal provincial Arturo Saúl Zirena Asencio.
Cifra
5 mil soles era la suma máxima que solicitaban «Los Mandachitos» para ‘eliminar’ papeletas.








