El actual jefe de Recursos Humanos de la Gerencia Regional de Salud, Jaime Uriarte Velazco, blindó a sus subordinados que fueron hallados libando licor en horario laboral. La sanción mínima de amonestación que aplicó contra los servidores cobra sentido al revelarse que el funcionario también participó en la tarde de copas.
En julio de 2024, dos funcionarios de la Gerencia Regional de Salud (Geresa)—Haydee Quispe Quispe y César Yapu Sánchez— fueron captados libando cerveza en una chicharronería de José Luis Bustamante y Rivero en pleno horario laboral. Las imágenes que entonces circularon habían sido editadas convenientemente. No obstante, más de un año después, Evidencia.pe accedió a los registros originales que revelan otra historia.
Los mencionados trabajadores públicos no estaban solos. Compartiendo la mesa y las botellas de licor, se encontraba el actual jefe de Recursos Humanos de la institución, Jaime Pastor Uriarte Velazco. La revelación no es menor, pues este mismo funcionario fue quién emitió la resolución que terminó sancionando solo con una amonestación escrita a sus «amigos de copas». Lo que en la práctica lo exoneró de toda responsabilidad.
Captados infraganti
Los hechos ocurrieron el 19 de julio de 2024. Las cámaras de seguridad de la chicharronería “Don Oskar’s”, ubicada en la avenida Dolores, mostraron a Haydee Quispe Quispe y César Yapu Sánchez departiendo un verdadero festín. Sobre su mesa habían envases de cerveza llenos y otras a medio consumir.
Las imágenes de seguridad internas de la Geresa revelaron que abandonaron la entidad a la 1:45 de la tarde sin justificación ni papeleta de salida. A las 1:53 p. m. ingresaron al local y no salieron hasta horas después. Esta evidencia se obtuvo gracias a las cámaras de seguridad de la municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero.
El entonces director ejecutivo de Recursos Humanos, José Luis Carpio Quintana, inició el rastreo y, alrededor de las cuatro de la tarde, confirmó que los servidores ingerían alcohol en horario laboral. El informe de precalificación N.° 53-2024-GRA/GRS/OERRHH/ST-PAD concluyó que ambos incurrieron en abandono de trabajo.
Con el paso del tiempo, lejos de ser sancionados, ambos fueron promovidos. Quispe Quispe pasó a ocupar la dirección adjunta de Recursos Humanos, mientras que Yapu Sánchez fue ascendido a especialista administrativo II, jefe de Selección y Desarrollo de la Geresa. Un premio a la impunidad.

El personaje oculto
La explicación de este trato benigno cobra otra dimensión al conocerse que el tercer acompañante en la chicharronería era Jaime Uriarte Velazco, hoy titular de Recursos Humanos. Si bien no tenía vínculo alguno con la Geresa cuando ocurrieron los hechos, al asumir el cargo heredó la investigación administrativa y, haciendo espíritu de cuerpo y total falta de ética, prácticamente los exoneró de una sanción.
Precisamente, Uriarte Velazco ya había ocupado el mismo cargo en 2023, durante el primer año de gestión del gobernador Rohel Sánchez. Fue retirado el 12 de enero de 2024 y retornó al puesto el 12 de julio de 2025, tras recibir nuevamente la confianza de la administración regional. A su retorno, emitió la resolución administrativa que terminó beneficiando a sus amigos.
Confrontado por Evidencia.pe, el funcionario no negó su presencia en la reunión, pero evitó responder sobre su cercanía con sus subordinados. Solo alega que entonces no ocupaba ningún cargo de confianza y, por consiguiente, su actuación no se limitaba a la de un funcionario público.
“En cuanto a su consulta sobre mi presencia en dicha reunión, debo aclararle que tal interrogante carece de objeto, dado que en la fecha en que ocurrieron los hechos, mi persona no mantenía ningún vínculo laboral con la Gerencia Regional de Salud”, respondió por WhatsApp tras reiterados intentos de contacto a través de entrevistas formales y llamadas telefónicas.
Por su parte, Yapu Sánchez insiste en sostener una versión carente de toda verdad. Señala que durante la reunión no se encontraba en horario de trabajo y que se trata de un entramado para dañarlo personal y políticamente. Además, evitó pronunciarse sobre la presencia de Jaime Uriarte Velazco.
“(Durante los hechos) No estaba en horario de trabajo. Lo alteraron todo para perjudicarme, es una guerra sucia. Manipularon la hora, es una cuestión personal y política contra mí. (Sobre Jaime Uriarte Velazco) No le puedo decir más, no me corresponde”, dijo a Evidencia.pe y cortó todo tipo de comunicación.

Blindaje para sus amigos
La sanción mínima que impuso Uriarte Velazco a sus «amigos de copas» fue oficializada mediante la Resolución Administrativa N.° 421-2025. La investigación administrativa concluyó que ambos servidores incurrieron en la falta prevista como «incumplimiento injustificado del horario y la jornada de trabajo». La propia resolución reconoce que no solicitaron papeleta de salida, no comunicaron formalmente su retiro y permanecieron ausentes durante más de dos horas en plena jornada laboral.
Pese a ello, la sanción impuesta fue la más leve dentro del régimen disciplinario. Y es que se consideró que los trabajadores ocupaban cargos operativos, no existían antecedentes disciplinarios previos y que la conducta —aunque reprochable— no generó una afectación grave a los intereses generales ni la interrupción de un servicio público esencial.
La resolución sostiene que el consumo de alcohol no fue considerado como una falta, debido a que la constatación ocurrió a las 16:05 horas, cinco minutos después del horario formal de salida. Bajo ese razonamiento, la autoridad administrativa limitó la imputación únicamente a la ausencia injustificada del centro de trabajo, descartando cualquier agravante relacionada con la ingesta de bebidas alcohólicas.
Aunque la resolución señala que su intervención se limitó a “oficializar” una sanción ya recomendada, su firma resultó determinante para librar administrativamente a sus amigos, los mismos con los que, en su momento, intercambió risas y bebidas alcohólicas.

Denunciada por acoso
No es el único caso que los vincula. Sucede que Haydee Quispe Quispe también fue denunciada por hostigamiento laboral, agresión verbal y maltrato psicológico. Todos, presuntamente cometidos mientras se encontraba en estado de ebriedad dentro de la propia Geresa. La denuncia fue presentada ante el gerente regional de Salud, Walther Oporto Pérez, y describe hechos ocurridos el 31 de diciembre de 2025, durante el cierre del año presupuestal.
Según el escrito, personal del área de Remuneraciones trabajaba hasta altas horas coordinando pagos para comprometer el presupuesto al cierre del año fiscal. Entonces, Haydee Quispe Quispe llegó con visibles síntomas de ebriedad y empezó a increparlos: “¿Te mereces comer?”, dijo de manera despectiva, en referencia a un almuerzo ofrecido a los trabajadores que seguían laborando.
El denunciante relata que la funcionaria continuó con comentarios humillantes, muecas de desprecio y palabras arrastradas, ante la mirada de varios testigos. Minutos después, según la denuncia, regresó al área y amenazó con grabar a los trabajadores, generando un ambiente de amedrentamiento.
De acuerdo a la denuncia remitida al gerente Walther Oporto, es el propio Uriarte Velazco quien viene asumiendo un rol activo en la investigación, pese a que la normativa establece que dicha función corresponde exclusivamente a la Secretaría Técnica. “El director ejecutivo de Recursos Humanos está desarrollando el rol que le corresponde a Secretaría Técnica”, advierte la denuncia.
Sin embargo, el jefe de Recursos Humanos señaló que la investigación recayó sobre el secretario técnico de la Oficina de Procedimientos Administrativos Administrativos Disciplinarios (PAD), aunque el denunciante dice todo lo contrario. “Reitero que mi persona se mantiene totalmente ajena a la tramitación de dicho expediente correspondiendo su impulso únicamente a la instancia técnica legalmente facultada para ello”, respondió.
Cita Textual
«Lo menos que debió hacer, por un poquito de ética personal, es hacerse a un lado y decir: yo no me puedo pronunciar porque también estuve en ese lugar. Ahí está la corrupción, ahí está justamente el amiguismo y eso es lo que tenemos que cortar», Marleny Arminta Valencia
DATOS
No es el único caso que queda impune. Resulta que ninguna investigación administrativa llegó a buen puerto durante la gestión de Walther Oporto Pérez.









