agosto 20, 2026
comedor universitario UNAM

Órgano de control observó deficiencias en el control de raciones.

La Contraloría detectó que el servicio de alimentación contratado para el comedor universitario, incumplió el contrato al reducir la entrega de carnes, sustituyéndolos por alimentos de menor valor.

Cada desayuno y almuerzo servido en el comedor de la Universidad Nacional de Moquegua (UNAM) debía garantizar una alimentación balanceada para los estudiantes beneficiarios. Sin embargo, una visita de la Contraloría reveló que parte de las carnes previstas en el contrato fueron reemplazadas por productos más económicos, pese a que la casa de estudios destinó S/ 106 mil 862 para la prestación del servicio durante el semestre académico 2026-I.

El informe concluye que los productos entregados no coincidieron con lo que la propia UNAM contrató. La carne de res, el pollo y las conservas de pescado, que debían formar parte de los menús con una frecuencia establecida en las especificaciones técnicas, fueron reducidos o sustituidos por mermelada, mantequilla, jamonada, hamburguesas procesadas y tortillas de verduras.

Menú distinto

El Informe de Visita de Control N° 008-2026-OCI/5573-SVC señala que estas modificaciones se repitieron durante varias semanas de la programación. Incluso hubo periodos en los que los desayunos dejaron de incluir res o pollo, mientras que en los almuerzos también se redujo la presencia de estos productos.

Para la Contraloría el cambio no solo representó un incumplimiento de las condiciones pactadas con el proveedor, sino que alteró la calidad nutricional que debía recibir la población estudiantil.

Carnes de res, pollo y pescado fueron reducidas o reemplazadas por otros productos, según el informe.

La entidad también observó que estas programaciones fueron aprobadas por la nutricionista de la universidad, aunque los documentos tenían deficiencias técnicas. En varios casos no se detalló la dosificación real de los ingredientes, el aporte calórico ni la distribución de nutrientes.

Infraestructura y controles

La revisión también alcanzó la infraestructura utilizada para prestar el servicio. El contratista había declarado, mediante una declaración jurada, que ingresó una congeladora de 700 litros, dos refrigeradoras de 370 litros y otros equipos estratégicos exigidos por el contrato.

Sin embargo, durante la inspección, la Contraloría comprobó que esos equipos no estaban siendo utilizados. En su lugar, el concesionario operaba con congeladoras, refrigeradoras y coches de reparto pertenecientes a la propia Universidad Nacional de Moquegua.

El informe advierte que esta situación constituiría un incumplimiento contractual que incluso podía dar lugar a la aplicación de penalidades económicas, las cuales no habrían sido ejecutadas por la universidad.

Las observaciones continuaron durante la verificación del funcionamiento del comedor. Los auditores encontraron que las balanzas utilizadas para controlar el peso de las raciones no contaban con certificados de calibración vigentes, por lo que no era posible garantizar que los estudiantes recibieran las cantidades establecidas en el contrato.

A ello se sumó la ausencia del Libro de Reclamaciones, tanto físico como virtual, lo que impedía que los usuarios pudieran registrar formalmente quejas sobre la calidad del servicio o los alimentos recibidos.

Frente a las irregularidades detectadas, el Órgano de Control Institucional notificó al rector de la Universidad Nacional de Moquegua ,Hugo Rubén Marca Maquera para que adopte medidas correctivas y evalúe las acciones que correspondan respecto a los incumplimientos advertidos.

Dato

En un comunicado, UNAM respondió que se atendieron las recomendaciones y se dispuso el cumplimiento de contrato.

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