La Policía informó que los menores, de 16 años, son investigados por presuntos atentados ocurridos entre marzo y abril en Puerto Maldonado. Autoridades alertaron sobre el reclutamiento de adolescentes para formar parte de bandas criminales.
La creciente violencia criminal en Madre de Dios ahora involucra a menores de edad. Tres adolescentes de 16 años fueron internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación Marcavalle, en Cusco, mientras son investigados por su presunta participación en atentados vinculados al sicariato registrados entre marzo y abril de este año en Puerto Maldonado.
El jefe de la Región Policial de Madre de Dios, general PNP Michael Flores Álamo, precisó que los casos continúan en investigación y que los menores habrían sido captados por organizaciones criminales que operan en la región amazónica.
Según la autoridad, la información obtenida tras la revisión de un celular incautado permitió identificar como operaban estos menores. En uno de los casos, se detectó que tenían como objetivo a una enfermera que trabajaba cerca al colegio Virgen de la Candelaria. Ella denunció actividades de minería ilegal.
Asimismo, el general señaló que otra de las hipótesis que manejan, es que estos jóvenes estarían vinculados a las redes de préstamos ilegales conocidos como “gota a gota”.
Alertan captación de menores
La Policía precisó que la captación de adolescentes se realizaría mediante grupos de WhatsApp y redes sociales, por cuyos medios las organizaciones los contactan ofreciéndoles dinero, protección o aparentes oportunidades laborales. Una vez dentro de estos círculos, los menores serían utilizados para labores de vigilancia, seguimiento de víctimas y, al parecer, ataques armados.
Las autoridades remarcaron que no todos los adolescentes involucrados provienen de entornos delictivos. Muchos son atraídos por la necesidad económica o por la influencia de mafias que operan en zonas donde confluyen la minería ilegal, trata de personas y préstamos extorsivos.
Violencia y crimen organizado
Madre de Dios enfrenta desde hace varios años un incremento de delitos relacionados con minería ilegal, extorsión, tráfico ilícito de drogas y sicariato, especialmente en zonas cercanas a corredores mineros y la carretera Interoceánica.
Las autoridades también han advertido que organizaciones criminales recurren cada vez más a menores de edad debido a su vulnerabilidad social y económica, así como a los distintos regímenes legales aplicables a adolescentes infractores.
Especialistas en seguridad y protección de menores han señalado la necesidad de fortalecer programas preventivos, acompañamiento familiar y control del entorno digital para evitar que adolescentes sean utilizados por redes criminales.
Dato
El Centro Juvenil Marcavalle recibe a adolescentes investigados o sancionados por infracciones graves a la ley penal de distintas regiones del sur del país.








