Investigación

Torrentera Chullo: alcaldes de Yanahuara cómplices de la desgracia

La desgracia que provocó el desborde de la torrentera Chullo no llegó sola, sino que tuvo responsabilidad de sus autoridades. El proyecto de encauzamiento —impulsado durante la gestión del exalcalde Anghelo Huerta Presbítero, cuyo costo asciende a S/ 7,971,381.38 — contemplaba la construcción de muros de contención y la canalización de 1.5 kilómetros para proteger a 1,509 habitantes frente a lluvias intensas y huaicos.

Sin embargo, los trabajos quedaron paralizados cuando registraban aproximadamente un 70% de avance físico. Específicamente quedaron pendientes 190 metros lineales de canalización, precisamente en tramos estratégicos como el Puente Calle Grande y la avenida Metropolitana.

El proyecto pasó entonces a manos de la gestión actual encabezada por Sergio Bolliger Marroquín. Aunque heredó la infraestructura parcialmente ejecutada, la continuidad no fue inmediata. Hubo un nuevo periodo de paralización antes de que, en febrero de 2025, se formalizara la ejecución del saldo de obra mediante resolución municipal, con el objetivo de destrabar y culminar los trabajos pendientes.

¿Si la obra estaba mal diseñada, porqué no la observó y al contrarió continuó?
Sergio Bolliger quiso desentenderse del proyecto, pero fotografías lo delatan.

Durante esa etapa final de ejecución, la Contraloría General de la República intervino con el Informe de Hito de Control N.° 004-2025. El órgano de control advirtió que ni el ingeniero residente ni el supervisor permanecían de manera continua en la obra. Además, constató que acero y cemento se encontraban almacenados a la intemperie, con signos de oxidación y deterioro antes de su uso en los muros.

A pesar de las alertas, la Municipalidad Distrital de Yanahuara recepcionó el proyecto y lo declaró culminado al 100% el 31 de diciembre de 2025. La obra fue certificada como operativa sin que se informara públicamente de modificaciones estructurales o ajustes hidráulicos respecto al diseño original.

Menos de dos meses después, el 20 de febrero de 2026, las lluvias pusieron a prueba la infraestructura recién entregada. El resultado fue que el sistema colapsó y el desborde afectó directamente a cientos de viviendas, dejando expuestas a cerca de 2,000 personas. Tras el desastre, el alcalde Bolliger atribuyó el problema a un presunto error de diseño de la gestión anterior, señalando que el cauce se redujo de 5.5 metros a 3.5 metros y que la altura de los puentes influyó en el rebalse.

No obstante, la actual administración culminó la obra bajo esas mismas deficientes especificaciones y validó su funcionamiento sin anunciar un rediseño técnico previo. El huaico también arrasó veredas y adoquinados recientemente inaugurados en la Cooperativa de Abogados, obras cercanas a los S/ 2 millones.

CITA

«Esta obra la hizo la gestión anterior y no respetó el ancho del cauce», alcalde Sergio Bolliger.

DATO

Anghelo Huerta dejó el proyecto al 70% de ejecución física.

Javier Huaraya

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