
El oleaje también dificulta el transporte hacia las islas del lago Titicaca.
El lago Titicaca mostró una de sus caras más peligrosas para los productores de trucha. En el sector El Faro, distrito de Pomata, un fuerte oleaje golpeó las jaulas flotantes durante la noche y provocó el escape masivo de peces, dejando a los criadores sin capacidad para ingresar al espejo de agua y evaluar completamente los daños.
Truchas perdidas
Óscar Cutipa Huanca, productor y dirigente de los truchicultores de la zona sur, explicó que el oleaje alcanzó una magnitud inusual y provocó que las jaulas fueran superadas por las olas.

La zona produce normalmente unas 500 toneladas mensuales, por lo que los afectados calculan que la cosecha podría reducirse hasta una tercera parte mientras dure la emergencia.
El impacto alcanza, según los productores, al 100 % de los cerca de 120 criadores del sector. Cada jaula representa además una inversión que puede bordear entre S/ 15 mil y S/ 20 mil, sin considerar el valor de los peces criados.
El oleaje también impide que los productores ingresen con sus embarcaciones para recuperar peces o revisar las jaulas dañadas. Los criadores consideran que hacerlo en las actuales condiciones pondría en riesgo la vida de trabajadores y tripulantes.
Diego Gómez, uno de los productores, señaló que ingresar al lago sería irresponsable debido al riesgo para trabajadores y embarcaciones.
El problema no es nuevo. En 2019, otro episodio de fuerte oleaje en el Titicaca provocó pérdidas estimadas en S/ 9 millones entre productores de trucha, después de que las olas voltearan jaulas y destruyeran mallas.
La emergencia alcanza a quienes trabajan en el transporte lacustre. Lancheros que trasladan pasajeros hacia Amantaní, Taquile y los Uros reportan condiciones peligrosas y algunos han optado por no zarpar ante el temor de accidentes.

Transporte hacia las islas
La preocupación es mayor por la presencia de turistas entre los pasajeros habituales. Los operadores señalan que cada embarcación debe evaluar las condiciones antes de salir, ante la ausencia de una suspensión general del servicio.
Los productores afectados reclaman medidas de apoyo y recuerdan que desde hace años plantean la activación de mecanismos de seguro acuícola que permitan recuperar parte de las pérdidas ante fenómenos que destruyen las instalaciones de crianza.
Dato
En El Faro, los productores calculan que la producción mensual habitual de 500 toneladas podría caer a aproximadamente 167 toneladas.







