
La Contraloría identificó deficiencias técnicas y presupuestales que podrían retrasar las obras.
El Hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca cumplió 40 años de funcionamiento en medio de una infraestructura deteriorada y una creciente demanda de pacientes. Mientras la gestión del gobernador regional de Puno, Richard Hancco, impulsa su reconstrucción mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, la Contraloría advierte deficiencias técnicas y presupuestales en el proyecto de más de S/ 759 millones, cuya ejecución todavía no comienza.
En septiembre, la consejera regional por San Román, María Elena Mamani Apaza, anunció que la demolición total del establecimiento se iniciaría a fines de noviembre o durante la primera semana de diciembre de 2026. Para mantener la atención de los pacientes, se contemplaba trasladar temporalmente los servicios a ambientes de contingencia en el distrito de San Miguel.

Sin embargo, a fines de octubre, el director del hospital, José Mamani Vilca, informó que, si bien el perfil de inversión estaba aprobado, el expediente técnico aún no había sido concluido. Esta situación genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los plazos anunciados para la demolición.
Mientras se define el futuro de la obra, el hospital continúa funcionando con serias limitaciones. Su director reconoció que los ambientes ya no reúnen condiciones óptimas para la atención, a lo que se suman las largas colas en los servicios de mayor demanda. Un operativo de control también identificó un ascensor que permanecía inoperativo desde hacía aproximadamente cuatro años.

Contraloría advierte riesgos
A los problemas que enfrenta el hospital se suman las observaciones de la Contraloría General de la República. Mediante el Informe N.º 041-2026-CG/APP, el organismo de control evaluó el financiamiento del proyecto bajo el mecanismo de Obras por Impuestos e identificó deficiencias que deben subsanarse antes de avanzar en la contratación.
Una de las principales observaciones es que el Gobierno Regional de Puno no acreditó la disponibilidad de servicios básicos como agua potable, alcantarillado, electricidad y telecomunicaciones para la futura infraestructura hospitalaria.
El informe también cuestionó modificaciones en los gastos generales del proyecto, debido a una redistribución de costos que no contaba con suficiente sustento técnico. Según la Contraloría, estas inconsistencias podrían ocasionar sobrecostos y afectar la transparencia del presupuesto.

Asimismo, se identificó documentación insuficiente relacionada con la demolición de la infraestructura existente, el manejo de residuos de construcción, las instalaciones provisionales y el acondicionamiento de accesos.
El proyecto contempla la construcción de un hospital con 33 consultorios médicos, 29 consultorios no médicos, 26 salas de procedimientos y nueve tópicos de emergencia, además de equipamiento especializado y capacitación del personal. Sin embargo decisiones importantes para el proyecto no se habrían tomado.
Frente a estas observaciones, la Contraloría recomendó a la gestión de Richard Hancco acreditar la disponibilidad de los servicios básicos, completar los estudios técnicos, sustentar los costos y revisar las condiciones financieras antes de continuar con el proceso de selección de la empresa privada.
También advirtió sobre la necesidad de evaluar los compromisos presupuestales que asumirá el Gobierno Regional durante los próximos años para financiar la inversión mediante Obras por Impuestos.
Dato
El Hospital Carlos Monge Medrano inició sus actividades en octubre de 1986 y tiene categoría II-2.
Dato
Su proyecto de reconstrucción fue declarado viable en julio de 2025, pero su ejecución continúa pendiente.






