
Las actividades serían en Sacsayhuamán y la Plaza Mayor.
La llegada estimada de 300 mil visitantes al Cusco por la prevista visita del papa León XIV, el próximo 15 de noviembre, genera preocupación por la capacidad de atención en Machu Picchu. El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) advirtió sobre la necesidad de adoptar medidas para evitar que la demanda turística supere los límites de ingreso al santuario histórico.
La advertencia se realizó durante la primera reunión de la Red Regional de Protección al Turista, encabezada por el gerente regional de Comercio Exterior y Turismo, Rosendo Baca Palomino, con participación de representantes de instituciones públicas, empresas ferroviarias y gremios turísticos.

Según la información presentada por PeruRail, la empresa puede trasladar a 4692 pasajeros por la ruta de Ollantaytambo y un promedio de 700 por Hidroeléctrica. Estas cifras fueron consideradas en las coordinaciones para atender el posible incremento de turistas que busquen visitar Machu Picchu durante esas fechas.
Para evitar problemas en las rutas de acceso, se prepara un plan de contingencia que contempla puestos de información turística en Ollantaytambo, Machupicchu Pueblo e Hidroeléctrica. También se instalarán puntos de orientación en distintos sectores de la ciudad del Cusco, incluido Saqsayhuamán.
Hospedajes temporales
La llegada masiva de visitantes también podría aumentar la presión sobre los alojamientos. La Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) informó que cuenta con un registro de 198 establecimientos y 10 035 camas.
Ante esta situación, se coordinará con los municipios la entrega de licencias temporales para habilitar hospedajes provisionales. Solo en San Sebastián se registran cinco hoteles y 55 hospedajes, con más de mil camas.
Ambulancias y vuelos
En salud, se prevé desplegar 220 profesionales, entre médicos, enfermeras y técnicos, además de 22 ambulancias. Se instalarán puestos de atención, hidratación y suministro de oxígeno en el aeropuerto, Qoricancha, Plaza de Armas, centro histórico y Saqsayhuamán.
Entre los riesgos identificados figuran el mal de altura, los problemas cardiacos, los golpes de calor y las infecciones intestinales.
Asimismo, el aeropuerto de Cusco suspenderá la atención al público desde dos horas antes de la llegada prevista del pontífice y la reanudará aproximadamente a las 3:00 p. m. del 15 de noviembre. La medida afectaría unos 15 vuelos, cuyas reprogramaciones serán comunicadas posteriormente.
Las autoridades también anunciaron coordinaciones para reforzar el control del transporte informal en la ruta hacia Piscacucho.
Dato
El Sernanp advirtió sobre la necesidad de respetar la capacidad de ingreso a Machu Picchu, pero no informó cuántos de los 300 mil visitantes previstos intentarían acceder al santuario.







