
Transportistas ya tomaron medidas en las dos regiones.
El alza en el precio del combustible ya empieza a tener consecuencias directas en el transporte urbano de Puno y Tacna. Mientras en la región altiplánica los dirigentes advierten una nueva paralización si el Gobierno no atiende su pedido de subsidio, en Tacna el conflicto pasó a las calles luego de que los transportistas incrementaran el pasaje tras culminar un paro de 48 horas.

En Puno, transportistas de la línea 14, Estrellas del Sur, protestaron por el incremento del precio del diésel. Los dirigentes señalaron que el galón, que anteriormente costaba alrededor de S/14, ahora llega se cotiza en S/24 y S/25 en algunos grifos, elevando sus costos de operación.
El dirigente Jaime Machaca López sostuvo que el gremio solicitará nuevamente al Gobierno un subsidio al combustible. Recordó que ya se presentó un pedido el pasado 5 de junio y anunció la elaboración de un nuevo memorial dirigido a la Presidencia y al Ministerio de Transportes.

Los transportistas advirtieron que, si no reciben una respuesta, podrían sumarse a una huelga indefinida y coordinar una medida conjunta con gremios de otras regiones. También señalaron que de no atender sus reclamos ellos incrementaron el precio de los pasajes de manera unilateral.
Por su parte, el Frente de Organizaciones Populares (FOP) de Puno está convocando a una reunión de emergencia para este viernes 14 de agosto, donde se evaluará el posible inicio de medidas de lucha, ante la suba de combustible. El presidente del gremio, Amador Núñez, dijo que la cita será a partir de las 18:00 horas en la Casa del Maestro. Allí se tomarán acciones.
En Tacna, el conflicto escala
En Tacna, la situación tomó otro rumbo. Los transportistas cumplieron el lunes y martes un paro de 48 horas por el incremento del combustible. Tras levantar la medida, varias unidades empezaron a exhibir un nuevo precio de S/1.50 para el servicio urbano.

El incremento generó reclamos entre los usuarios, especialmente porque, según los reportes ciudadanos, el nuevo cobro comenzó a aplicarse sin que existiera un acuerdo previo. En algunos casos se registraron discusiones entre conductores y usuarios por el cobro y la devolución del vuelto.
La tensión también se trasladó al reinicio de las clases presenciales. En sectores como Gregorio Albarracín, escolares tuvieron que esperar mucho tiempo para abordar unidades, mientras se reportaba que el número de buses para atender la demanda era insuficiente.
Dos regiones, un mismo problema
Los casos de Puno y Tacna muestran dos momentos distintos de una misma crisis. En Puno, el reclamo todavía apunta principalmente al Gobierno y al pedido de subsidio para contener el impacto del diésel. En Tacna, en cambio, el incremento ya comenzó a sentirse directamente en el bolsillo de los pasajeros.
El Gobierno ya estableció en mayo un subsidio temporal de S/4 por galón de diésel para determinados servicios de transporte público y de mercancías, como parte de las medidas para enfrentar el incremento de los combustibles.
Sin embargo este subsidio finalizó y los gremios regionales continúan reclamando medidas frente al aumento de sus costos. En las últimas semanas, las protestas relacionadas con el combustible también alcanzaron a otras regiones del país, entre ellas Arequipa y Ucayali.
Cifra
37 empresas de transporte público urbano operan en Puno, todas autorizadas por la Municipalidad Provincial.







