
Su candidatura es cuestionada por presuntas irregularidades durante su gestión en Torata.
Cada vez que se acerca una elección, pasa lo mismo. Los partidos entregan sus planes de gobierno casi como un trámite. Un papel más para cumplir con la ley. Y detrás, muchas veces, no hay nada concreto. Eso es justo lo que se ve al revisar el texto de la agrupación Progresemos, que lleva como candidato a la alcaldía provincial de Mariscal Nieto, en Moquegua, a Elvis Rider Córdova Nina. Así es, el actual burgomaestre de Torata ahora pretende ocupar un cargo mayor, cuando es cuestionado en su actual gestión.
El documento principal suena bien. Habla de tratados internacionales, de leyes, de compromisos globales. Pero cuando uno va al resumen técnico oficial, el que exige el Jurado Nacional de Elecciones en la plataforma Voto Informado, la historia cambia. Ahí, donde deberían estar los indicadores y las metas, aparece una y otra vez la misma frase: «No se especifica». Y eso, para cualquier ciudadano, debería encender una alarma.
Es una brecha real. Por un lado, un discurso cargado de citas y normas que poco tienen que ver con lo que hace una municipalidad provincial. Por otro lado, un vacío casi total de cifras, plazos y presupuestos para el periodo 2026-2031. Se mencionan documentos como la Declaración de Incheon, la Declaración de Shanghái o el Protocolo de Kioto. Pero ninguna de esas menciones resuelve el problema de fondo: qué se va a hacer, cómo y con qué dinero.

Respuestas tibias
El caso de la anemia infantil es uno de los más preocupantes. En la provincia, el 34% de los niños menores de 36 meses la padecen. Es una cifra alta, que exige acción inmediata. Sin embargo, la solución que propone el plan es tibia: hacer pasantías con regiones donde ya se aplican programas similares. Frente a una emergencia de salud pública, eso no alcanza.
Con la juventud pasa algo parecido. El 18% de los jóvenes de la provincia no estudia ni trabaja. El 38% no tiene seguro de salud. Son cifras que hablan de una generación en riesgo. Y la respuesta del plan de Elvis Córdova es crear una nueva oficina, la Subgerencia de la Juventud, y construir una Villa Deportiva. Suena ambicioso. Pero no hay presupuesto claro, ni fuente de financiamiento definida.

Una municipalidad dispersa
Otro problema de fondo es la propia municipalidad. Sus oficinas funcionan dispersas, en locales alquilados o prestados, como el Terminal Terrestre o el Centro Cultural. Esa dispersión no se arregla solo con edificios nuevos. Se necesita una reforma organizativa real. El plan no la ofrece con la profundidad que el problema exige.
La gestión del territorio tampoco escapa a esta lógica. El plano catastral de la provincia no se actualiza desde el 2012. Esa desactualización explica buena parte de la morosidad tributaria, que llega hasta el 80%. También facilita el tráfico de terrenos. Las respuestas propuestas son modificar reglamentos y comprar software. Nada que hable de fiscalización directa en el terreno, que es donde realmente se resuelven estos problemas.

Riqueza minera, empleo pendiente
Llama la atención otro contraste. Mariscal Nieto lidera los rankings de ingresos y competitividad minera y manufacturera en el país. Empresas como Anglo American Quellaveco y Southern Perú generan un canon importante. Pero el desempleo sigue cerca del 12%. El plan propone alianzas con esas empresas, sí. Pero son convenios genéricos, sin una estrategia clara que convierta ese canon minero en empleo sostenible para la gente.
Todo esto deja una conclusión incómoda. Un plan de gobierno lleno de diagnósticos graves, pero vacío de metas medibles, no ayudan a gobernar. Sirve, en el mejor de los casos, para cumplir con un requisito legal.
Cifra:
85 mil 349 habitantes se registran en esta provincia según el último censo del INEI.






