

Por: Jorge Luis Quispe
Tuve ocasión de asistir, por invitación de un amigo, a la inauguración del local de campaña del candidato de Fuerza Arequipeña en Yura. Y cuando iba a partir la caravana desde el km 14 de la vía Arequipa–Yura hasta el km 16, apareció el aún alcalde de Cerro Colorado, Manuel Vera Paredes, acompañado de su guardaespaldas y candidato a primer regidor, Franz Vargas, materializando la vulneración y el estropeo de la ley, siendo transmitido en vivo y en directo.
Ver al alcalde de Cerro Colorado en franca campaña es el síntoma inequívoco de que en él, el cinismo, la desvergüenza, la falsedad y el descaro se confunden en una amalgama risible que deja un mensaje claro. Si a este señor no le tiembla el pulso para violar la ley sin miramientos, si Arequipa se equivoca y lo elige, ¿cuánto podrá tardar en violar la ley al interior del municipio provincial? La respuesta es fácil: menos de un chasquido.
Alcalde, si va usted a quebrantar y transgredir la ley, tenga la delicadeza de hacerlo con sus propios recursos. No orille a sus trabajadores a que crucen la línea de la legalidad con usted, no los hunda, no les haga creer que están haciendo bien. Corresponda usted a la lealtad de sus trabajadores con una pizca de respeto. Es un fin de semana, ellos seguro tienen planes, familia.
En fin, ya si usted ha supeditado el tiempo para su familia a su cuestionada campaña, hágalo solo. Porque si no se lo han dicho, usted está obligando, coaccionando a su equipo a sacrificar sus fines de semana. Si desde ya hace campaña sin haber pedido licencia y usando al personal que por necesidad y lealtad no le objeta nada, ¿qué podemos esperar que haga más adelante?
Mi buen amigo “Chicho” me dice: “Estoy entrevistando al Huguito y se mete el tío, que no joda, quiere salir gratis”. Y remata: “El Vera me da la mano y me dice cómo estás, y cuando yo he ido al municipio ni siquiera me ha mirado, que se joda”. Y me lo dice reluciendo su diente en la oscuridad de la torrentera del Solaris.
Señor Manuel, qué feo que tenga usted esa conducta, es decir, que solo salude a la gente para sacar alguna ventaja, beneficio, provecho y utilidad. Si quiere hacer campaña o más bien obstruir la de otro, hágalo con la suya.
Todavía me alcanza un párrafo, me parece. No puedo no referirme al mundial. Hemos llegado al final de una excitante y emocionante competición futbolera. A este punto, lo que más he disfrutado, como cualquier padre, es ver la emoción del mundial en los ojos y los comentarios de mi hijo mayor.
Y aunque no llegamos a llenar el álbum de Tres Reyes a pesar de habernos hecho de un paquetón y sobres aleatorios, nos llevaremos un bonito recuerdo. Esta conclusión no es mía, pero la comparto por aquí: qué curioso que disputan la final dos equipos que no pudieron vencer a Cabo Verde en 90 minutos.
Argentina, si te sorprende mal parado y marcando pésimo, te voltea el marcador en cinco minutos. Y España ha demostrado ser creativo y resistente. A las dos miro la final con mi hijo. Celebremos bien.
Cita
Señor Manuel, qué feo que tenga usted esa conducta, es decir, que solo salude a la gente para sacar alguna ventaja, beneficio, provecho y utilidad.








