
Verónika Mendoza ganaría en primera vuelta rozando el límite del 30% de votos válidos.
La elección de Verónika Mendoza como gobernadora regional del Cusco no tardó en generar reacciones en sectores políticos. Mientras algunos destacaron el resultado, otros expresaron su rechazo con comentarios que fueron más allá de la crítica política y apelaron a expresiones discriminatorias y clasistas.
Mendoza ganó en primera vuelta con Venceremos, raspando el límite de la valla electoral con 30.028 %. Su figura es más conocida por su paso en la política nacional intentando en la última década construir una alternativa de gobierno desde la izquierda, primero desde el Congreso y luego con dos candidaturas presidenciales.
Verónika Mendoza pertenece al sector de la izquierda progresista peruana. Su pensamiento está vinculado a la defensa de reformas sociales, mayor participación del Estado en sectores estratégicos, cambios institucionales y una agenda basada en derechos sociales, interculturalidad y descentralización. Esto le ha ganado críticas en sectores opositores.

¿Mendoza es un peligro?
Las reacciones de diferentes “politólogos”, principalmente de Lima, en torno a la victoria de Mendoza generaron polémica. Algunos están ligados a insultos por ser de corriente izquierdista y otros por el supuesto riesgo que traerá la figura de la virtual gobernadora para el desarrollo de Cusco. Por ejemplo, la analista Daniela Ibáñez sostuvo que habría consecuencias negativas para el turismo, minería y gas de Camisea. “La imagen de Mendoza augura no buenos tiempos lamentablemente para esta región”, manifestó.
El analista político de Cusco, Alberto García, consideró que este tipo de interpretaciones son erradas. “Están tratando de agitar unos fantasmas que no existen, diciendo que Verónica Mendoza es un riesgo para las inversiones”, señaló.
Respecto al gas, García señaló que el discurso de Mendoza significaría sí a nuevas reglas de juego en la explotación de los recursos naturales, pero-a su interpretación- necesarios. “Camisea es ciertamente un beneficio en cifras macro, pero en Echarati y Megantoni, que es donde está ubicada la planta, el balón de gas supera los 100 soles, eso no es posible”, manifestó.
Además, aclaró que una gestión regional no tiene competencias en revisión de contratos con empresas mineras, esto corresponde al Gobierno nacional, pero sí puede interceder por las licencias sociales. En turismo pasaría lo mismo, al existir la Dirección Desconcentrada de Cultura.
Para el sociólogo David Sulmont, la crítica de los analistas responda a que tienen una agenda política que va en contra de la opción política que representa Mendoza. “Cuando ocurren estas elecciones aparecen estos discursos del miedo de los actores políticos y sociales que tienen una serie de demandas o enfoques sobre cómo debería funcionar la distribución del poder y la economía en el país”, manifestó.
Discriminación a cusqueños
Las reacciones llegaron a un punto en el que dejaron de cuestionar políticamente la elección para emitir expresiones que llegan a ser discriminatorias y clasistas contra los votantes del Cusco. Con opiniones como las del periodista Aldo Mariátegui que dijo: “El Cusco está condenado en su desarrollo por culpa de ellos mismos. Después se quejan de su situación. Tienen lo que se merecen».
“Un 33.7 % de cusqueños que le otorguen voluntariamente las riendas de su región a una persona como Verónika Mendoza, solo puede ser descrito como una condición metal”, dijo el periodista Diego Acuña. Hasta más insultantes como las de Rafael Santos, exalcalde de Pueblo Libre y excandidato presidencial, quien refirió: “No te olvides que estaban en altura y en altura el oxígeno es bastante menor que en la costa, entonces yo creo que han cometido el mismo error porque no han podido pensar de manera coherente”.

Este último comentario ha escalado al ámbito penal. Primero con la senadora cusqueña Ruth Luque que presentó una denuncia ante la Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos contra Rafael Santos por el delito de discriminación frente a sus expresiones. “La discrepancia política es legítima, pero descalificar a una población por su origen o territorio no lo es”, señaló la congresista. Lo propio hizo el actual gobernador del Cusco, Werner Salcedo.
Igualmente, el Colegio de Abogados del Cusco recurrió al Ministerio Público para presentar una demanda por el mismo delito. “Las diferencias políticas son legítimas, pero deben expresarse con respeto y responsabilidad. Ninguna discrepancia puede justificar expresiones que ofendan, menosprecien o discriminen a todo un pueblo”, se lee en un comunicado.
Mientras que la Municipalidad Provincial del Cusco y otras instituciones figuras políticas se aunaron expresando su rechazo frente a las declaraciones denigrantes.
El sociólogo Sulmont interpretó estos comentarios despectivos. “Es una opinión que está anclada en un prejuicio, primero en una opción política que es obviamente más, podremos decir neoliberal, que no acepta que haya peruanos que, por muchas diversas razones, no compartan esa manera de ver cómo funciona la economía y el país”, sostuvo.
Sulmont recordó que esto no es un asunto aislado, esto ocurrió en los últimos comicios presidenciales, respecto al voto del sur del país. Explicó que existe una brecha social que se expresa electoralmente y que los grupos políticos que están más ligados a los sectores que más se benefician del sistema, ven con recelo estas demandas y los descalifican.

El real desafío está con Fujimori
Lo que es cierto es la rivalidad entre Mendoza y Fujimori, donde la virtual gobernadora ha sido crítica antes y después que la lideresa de Fuerza Popular fuera elegida presidenta, lo que podría complicar su gestión ante el Ejecutivo nacional para Cusco.
Para el sociólogo, esta es la oportunidad de Mendoza de demostrar que tiene también capacidad de gestión y de negociar con el Gobierno central presupuestos para obras públicas, para promover el desarrollo económico y social en la región.
Por su parte, el politólogo García sostiene que debe existir una relación de respetos mutuos, lo que no significa una actitud sumisa frente a Fujimori.

Dato
Verónika Mendoza fue elegida congresista en 2011 y postuló a la Presidencia del Perú en 2016 y 2021.







