
Germán Torres quiere su cuota de poder a través de la postulación de su hija.
Aunque oficialmente no está en campaña política, Germán Torres Chambi usa la Municipalidad Distrital de Miraflores como vitrina para promocionar la candidatura de Arturo Valderrama Chávez, postulante a la alcaldía por Fuerza Arequipeña. No es un respaldo desinteresado. Y es que en la lista figura como candidata a teniente alcaldesa su hija, Vannia Torres Túpac.
El apoyo que brinda el edil es casi institucional. En eventos financiados y organizados por la municipalidad aparece reiteradamente Arturo Valderrama para promocionarse. Para colmo, utiliza fotografías y videos de dichas actividades para alimentar sus redes sociales con las que hace proselitismo.

Se aprovecha
Por ejemplo, el 5 de julio la gestión de Germán Torres organizó, a nombre de la comuna distrital, una caminata por la Seguridad Ciudadana en la urbanización Alameda Salaverry. La actividad fue encabezada por el edil, junto con efectivos policiales e integrantes de juntas vecinales. Entre los asistentes también estuvo el postulante de “La Casita”. Luego difundió imágenes del evento en su página oficial de Facebook como parte de su campaña electoral.
Una situación similar se registró el 28 de junio, durante una campaña de vacunación canina y atención médica organizada por la municipalidad distrital en el contexto del aniversario de la urbanización Alameda Salaverry. Minutos después de la inauguración de la actividad, Arturo Valderrama llegó acompañado de su equipo de campaña y aprovechó el escenario para difundir su candidatura. Fue el único postulante con presencia en ambas actividades.
Estos hechos constituyen una presunta vulneración del principio de neutralidad que deben observar las autoridades durante un proceso de elección popular. La norma electoral establece que la infraestructura, logística y actividades municipales no pueden convertirse en plataformas para favorecer a un candidato específico.

El interés del alcalde
El interés de Germán Torres por beneficiar al mencionado es evidente. Su hija, Vannia Torres Túpac, figura como candidata a primera regidora por la misma agrupación. Todo hace presumir que esta -cada vez más evidente- alianza política permitiría a la familia del burgomaestre mantener presencia en el municipio, aunque la autoridad ya no puede postular de manera consecutiva.
Pero hay más. En una eventual gestión, Arturo Valderrama tendría que revisar y fiscalizar la administración del alcalde saliente. Sin embargo, el respaldo que actualmente recibe parece ser un cheque en blanco que busca garantizar el continuismo en la municipalidad miraflorina.
Ahora bien, el mencionado no es un desconocido en la política. Fue congresista electo por el APRA en 2001 y alcalde de Miraflores en cuatro periodos. Incluso en el pasado mantuvo fuertes enfrentamientos políticos con Germán Torres, quien en 2018 criticó duramente su gestión. Ahora las cosas han cambiado para beneficio de ambos.

Ni uno ni otro es un político digno de imitar. En 2001, la Corte Suprema remitió al Congreso una solicitud para el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de Valderrama Chávez por una denuncia vinculada al presunto delito de peculado que se le imputó cuando ejercía como alcalde.
Por su parte, su promotor Torres Chambi también afronta cuestionamientos. Entre ellos figura una denuncia relacionada con la contratación de Zoila Esmeralda Paredes Manrique, quien habría mantenido vínculos familiares con la esposa del alcalde y cuyo caso es materia de investigación por la Contraloría.
Dato
La lista de Fuerza Arequipeña para Miraflores fue declarada inadmisible por no acreditar la residencia actual de varios candidatos a regidores.
Dato
Arturo Valderrama afrontó varios procesos cuando fue congresista de la República.







