
La inteligencia artificial gana espacio en la educación y obliga a los docentes a replantear sus métodos de enseñanza y evaluación.
Por Yenny Quispe Jiménez. braavomarketing@gmail.com
Las formas de enseñar han cambiado. En el hogar, en el colegio, en las universidades. La inclusión de las nuevas tecnologías y la Inteligencia Artificial (IA) han tomado de manera transversal los procesos de enseñanza y aprendizaje. En los últimos 5 años los sistemas de IA se han convertido en una herramienta ineludible para los estudiantes. ¿Cuáles son los efectos de su uso? ¿Estos cambios en el aprendizaje se están midiendo?
La realidad es que según un estudio de JusDocs de 2025 el 95 % de universitarios del Perú ya usa estas herramientas para sus actividades académicas. Si damos una mirada a la Educación Básica Regular (EBR), los estudiantes de primaria y secundaria utilizan la IA para desarrollar sus tareas. Aún no se tiene cifras exactas o medición de la cantidad de alumnos, pero la realidad se ve en los hogares.
Uno de los principales riesgos, además de generar dependencia a la IA es que puede mermar su capacidad para desarrollar habilidades críticas y de resolución de problemas. Situación que se va viendo entre los estudiantes que tienen a su mejor asistente (IA) para resolver los problemas de matemática, generar un resumen o crearles un ensayo. ¿Quién observa a esos niños que resuelven la tarea sin la supervisión de sus padres?.
La prioridad urgente es la capacitación y desarrollo de habilidades entre los docentes porque los profesores de antaño que pedían como tarea el resumen de una obra, podían medir un resultado en sus estudiantes, pero ahora es muy diferente. Pues Chat GPT hace ese resumen en cuestión de segundos. El esfuerzo del estudiante está en releer el texto para filtrar algún “error” y no sabemos si todos hacen este ejercicio de lectura.
Sobre el uso de la IA, el catedrático e investigador, Yasiel Perez Vera refirió que el reto es mayor para los docentes, pues la IA puede hacer un resumen de textos mejor que un alumno o hasta mejor que el profesor, entonces ahora el objetivo es optimizar la forma de insertar la IA en el proceso de aprendizaje. “No se evaluará el resumen, ahora se puede medir el aprendizaje a través de las exposiciones porque es la forma de conocer si el alumno realmente está aprendiendo”.
Esa transformación o “cambio de chip” debe estar presente en cada docente de EBR porque sino veremos a niños y jóvenes que no podrán resolver un problema o cálculo matemático en la vida real, sin la IA. Y más aún se llenarán de frustración y ansiedad porque no logran resolver un problema de la vida cotidiana. Aprendieron que la IA puede darles una respuesta en segundos. La paciencia y la tolerancia son virtudes subvaloradas y que deberían estar presentes en el proceso de enseñanza aprendizaje, por el bien de las próximas generaciones.
Desde el 2022 con el uso masivo de ChatGPT, UNESCO lanzó una alerta el 2023 por la falta de escrutinio público, controles o regulaciones en relación al uso de la IA en las escuelas. Una tarea de observación, análisis y acción, que no debemos dejar de lado en los hogares y en los colegios.
CITA
“No se evaluará el resumen, ahora se puede medir el aprendizaje a través de las exposiciones porque es la forma de conocer si el alumno realmente está aprendiendo”.
DATO
Según un estudio de JusDocs de 2025 citado en el artículo, el 95 % de los universitarios del Perú ya utiliza herramientas de inteligencia artificial para sus actividades académicas.







