
El control de la calidad del agua potable en Moquegua sufrió un retraso que encendió las alertas de la Contraloría. Un informe del órgano de control detectó que la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento (EPS) Moquegua demoró hasta 45 días en realizar el muestreo obligatorio correspondiente al primer trimestre de 2026, lo que afectó la vigilancia oportuna del recurso que consume la población.
De acuerdo con el Informe de Orientación de Oficio N.° 007-2026-OCI/4553-SOO, elaborado por el Órgano de Control Institucional (OCI), la empresa debía ejecutar la toma de muestras durante febrero, conforme a su propio cronograma. Sin embargo, las labores recién se realizaron los días 13, 14 y 15 de abril, cuando el plazo ya había vencido.
Aunque el monitoreo finalmente se efectuó, la Contraloría advirtió que el desfase impidió conocer en su momento si el agua presentaba alteraciones que pusieran en peligro a la población.
Un monitoreo clave para detectar riesgos
Las actividades comprendían la recolección de 36 muestras en distintos puntos del sistema de abastecimiento, entre ellos el embalse Pasto Grande, el río Tumilaca, las plantas de tratamiento Chen Chen y Yunguyo, las galerías filtrantes Ollería y El Totoral, además de la red de distribución.
Estas pruebas debían analizar 19 parámetros relacionados con la calidad del agua, incluyendo coliformes totales y termotolerantes, bacterias heterotróficas, turbidez, pH, conductividad, aluminio, arsénico, hierro total y manganeso, entre otros indicadores fisicoquímicos, microbiológicos e inorgánicos.
Debido a la importancia de estos análisis, el órgano de control advirtió que el retraso la protección para los 43 954 usuarios abastecidos por la EPS. Además de la capacidad de detectar de manera inmediata cualquier alteración que pudiera superar los límites máximos permisibles establecidos para el consumo humano.
La normativa del Ministerio de Salud, la Digesa y la Sunass exige que estos controles se realicen de manera continua y en los plazos establecidos para garantizar la calidad del agua potable y permitir una respuesta frente a cualquier riesgo sanitario.
Dato
El monitoreo periódico del agua potable permite detectar oportunamente la presencia de microorganismos, metales pesados y otros contaminantes antes de que representen un riesgo para la salud de la población.






