
Asegurar precios y cronogramas de entrega por anticipado ayuda a reducir los sobrecostos durante la campaña de fin de año.
Por Diego Jalsovec Rendon, gerente general Arequipa Distillery Company
A medida que cruzamos el umbral hacia los dos últimos meses del año, el ritmo en los talleres, plantas y comercios de Arequipa se acelera exponencialmente. Los pedidos de la campaña navideña empiezan a multiplicarse y la presión por asegurar la producción se apodera de la agenda diaria. En este escenario, la tentación habitual del micro y pequeño empresario es concentrar toda su energía en la venta final. Sin embargo, en la gestión financiera y operativa, el margen de ganancia de diciembre no se decide en el punto de venta, sino en la mesa de negociación con los proveedores.
Cada año, el panorama se repite con previsible exactitud: al llegar noviembre, toda la cadena de suministros —desde los fabricantes de empaques y los distribuidores de materia prima hasta los operadores logísticos y servicios gráficos— colapsa por saturación. La alta demanda dispara las tarifas, escasean los cupos de entrega y los plazos se vuelven inflexibles. Esperar a diciembre para cotizar insumos o reabastecer inventarios es caer voluntariamente en la trampa del sobrecosto, donde la urgencia elimina cualquier poder de negociación y devora la rentabilidad del negocio.
Blindar el margen de la Mype exige una actitud proactiva de compras estratégicas. Los empresarios más eficientes aprovechan los últimos días de octubre para sentarse con sus proveedores clave, cerrar volúmenes proyectados, fijar tarifas estables por anticipado y programar cronogramas de entrega escalonados.
Esta anticipación genera un beneficio mutuo: el proveedor asegura demanda firme para su propia planta antes de la locura de fin de año, y la Mype congela sus costos de estructura, protegiéndose de la especulación estacional. Asimismo, establecer alianzas de largo plazo con proveedores locales consolida una red de confianza que, ante imprevistos o picos de demanda imprevistos, prioriza siempre al cliente ordenado y cumplido.
La rentabilidad de una empresa no es producto del azar, sino de la disciplina en la gestión de sus costos. De nada sirve multiplicar las ventas en diciembre si cada unidad producida arrastra sobrecostos de aprovisionamiento por una mala planificación.
A pocos días de ingresar al tramo final del año, el mensaje para los líderes de las Mypes de Arequipa es claro: salgamos a negociar con nuestros proveedores hoy mismo. Blindar el margen ahora es la única garantía para que el esfuerzo de la campaña se traduzca en verdadera prosperidad para el negocio.
CITA
“El margen de ganancia de diciembre no se decide en el punto de venta, sino en la mesa de negociación con los proveedores”.
DATO
La campaña de fin de año exige a las Mypes anticipar sus compras para reducir costos y evitar retrasos en el abastecimiento.








