Derrumbes, explosiones y exposición a gases tóxicos continúan cobrando vidas en socavones mineros de Puno, Arequipa y otras regiones del sur del país. La falta de fiscalización y las precarias condiciones laborales en operaciones informales e ilegales mantienen en riesgo permanente a cientos de trabajadores que ingresan diariamente a minas sin medidas básicas de seguridad.










