
Obra alcanza el 89 % de ejecución financiera, pero sigue inconclusa.
El Gobierno Regional de Puno, presidido por Richard Hanco, enfrenta nuevas observaciones de la Contraloría por la ejecución de la carretera Pomata–Yorohoco, una obra que ya demanda una inversión de S/ 87 millones 695 mil y que, pese a ejecutarse desde hace casi ocho años, aún no concluye.
La obra inició el 15 de agosto de 2018 con un presupuesto de S/ 41 millones 218 mil. Sin embargo, tras tres modificaciones y adicionales de obra por S/ 46 millones 477 mil, el costo se duplicó. A ello se suma que el proyecto registra cuatro paralizaciones y siete ampliaciones de plazo, estableciéndose como fecha de culminación el 26 de junio de 2026. Hasta mayo de este año la carretera alcanzaba un 80,73 % de avance físico, mientras que el avance financiero ya llegaba al 89,78 %.

Observaciones
El Informe de Hito de Control N.° 021-2026-OCI/5350-SCC advierte situaciones que, de no corregirse, podrían retrasar el proyecto e incluso comprometer la calidad de la infraestructura.
Uno de los cuestionamientos recae sobre el manejo del combustible. Durante la inspección, la Contraloría verificó que el sistema informático de almacén registraba un stock negativo de 15 galones de diésel B5 S-50, una inconsistencia que evidencia falta de control entre el combustible registrado y el disponible.
La Contraloría advirtió que el Gobierno Regional de Puno enfrenta el riesgo de no contar con el combustible suficiente para concluir la carretera.
Otro hallazgo está relacionado con el control de calidad del asfaltado. Aunque la partida destinada a pruebas y ensayos fue valorizada y pagada al 100 % en abril de 2026, la Contraloría comprobó que el análisis de costos no contempló ensayos específicos para verificar la calidad de la carpeta asfáltica.
Al detalle
Retornando al tema del combustible, las tarjetas de control del almacén correspondientes a junio de 2026 no contaban con firmas ni sellos de los responsables y una pecosa utilizada para el despacho de combustible tampoco tenía la firma digital del jefe de almacén.
Para el órgano de control, estas deficiencias impiden garantizar un adecuado seguimiento al uso del combustible y afectan la confiabilidad de los registros administrativos del proyecto.
Según el informe, los trabajos pendientes demandan 118, galones de diésel, pero el contrato vigente con la empresa Grifos Selvasur Hal S.A.C. solo asegura el suministro de 105 galones, generando un déficit que podría ocasionar nuevas paralizaciones.
A ello se suma el riesgo de retrasos en la aprobación de reajustes por la variación de precios de Petroperú, situación que también podría afectar el abastecimiento oportuno del combustible.
Falta de control
Durante la visita de control también se constató que el laboratorio de la obra carecía de equipos fundamentales, como una prensa Marshall, baño María y centrífuga, instrumentos indispensables para comprobar la resistencia del asfalto antes de su colocación.
Asimismo, la supervisión no acreditó registros estadísticos del control de calidad, lo que pone en riesgo la durabilidad de la carretera y podría generar observaciones posteriores una vez concluida la obra.
La Contraloría también identifica responsabilidades funcionales vinculadas al residente de obra Zenit Platiny Mamani Colque, encargado de la ejecución del proyecto; al almacenero Fabio Ubaldo Catari Ibáñez, responsable del control del combustible; al administrador José María Beltrán Barriga, quien suscribió el contrato para el alquiler de equipos de laboratorio; y a la supervisión de la obra, encargada de verificar la calidad de los trabajos ejecutados.
El órgano de control concluye que corresponde al Gobierno Regional de Puno corregir de manera inmediata estas deficiencias para evitar nuevos retrasos, garantizar el uso adecuado de los recursos públicos y asegurar que la carretera sea entregada con los estándares de calidad exigidos.
Dato
El informe fue remitido al gobernador regional Richard Hancco, para que disponga la implementación de acciones correctivas.








