
Obra que es vital para la población también afecta a Yarabamba
La construcción de la represa Las Zorras, considerada una de las obras de infraestructura hídrica más importantes para el distrito de Yarabamba, también significa la destrucción parcial del ecosistema. Mientras el proyecto avanza con maquinaria pesada que trabaja día y noche, el paisaje arqueológico de la quebrada Las Zorras, que conservaba especies silvestres y vestigios prehispánicos, desaparece progresivamente.
La obra corresponde al proyecto «Creación del Servicio de Siembra y Cosecha de Agua en la Quebrada Las Zorras», impulsado por la Municipalidad Distrital de Yarabamba. Contempla la construcción de una represa con capacidad para almacenar 600 mil metros cúbicos de agua, además de infraestructura hidráulica y un sistema regulador conectado con la quebrada Platanal para asegurar el abastecimiento permanente de agua potable a más de tres mil habitantes del distrito.
Antes de iniciar los trabajos, en febrero de este año, el panorama era distinto. La quebrada lucía cubierta por el verdor de la temporada de lluvias y aún podían apreciarse antiguos andenes preincas, petroglifos de agua en los márgenes del riachuelo y una variada fauna integrada por liebres salvajes, aguiluchos y hasta hurones que transitaban por el lugar.
Ahora, ese escenario es reemplazado por el incesante tránsito de volquetes, retroexcavadoras y camionetas del Consorcio Kaizen, empresa encargada de ejecutar la obra, que incluso circulan por sectores señalizados por el Ministerio de Cultura como Paisaje Cultural Arqueológico.
La remoción de tierras, la apertura de vías y el movimiento permanente de maquinaria han alterado el hábitat de la fauna silvestre y degradado la cobertura vegetal del sector. Numerosos petroglifos permanecían en el anonimato debido a que nunca fueron inventariados, por lo que podrían desaparecer sin que exista un registro de su existencia.
Cifra
450 días calendario es el plazo de ejecución del proyecto tras su inicio en el mes de febrero







