
El crecimiento urbano desordenado acerca las viviendas a terrenos vulnerables a los incendios forestales.
Los incendios forestales en Arequipa podrían dejar de ser un problema limitado a las zonas naturales y convertirse en una amenaza directa para las poblaciones urbanas. El crecimiento desordenado de la ciudad está aproximando las viviendas a terrenos vulnerables al fuego. Mientras que el aumento de las temperaturas, la falta de agua y las actividades humanas crean condiciones favorables para la propagación de las llamas.
El biólogo Gregory Pauca Tanco, docente de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), analizó, junto con sus estudiantes, imágenes satelitales correspondientes al periodo 2000-2023. Se identificaron 388 incendios forestales en total que afectaron 12 mil 464 hectáreas en la región, aunque con crecimientos cada año.
Según Pauca Tanco, las temperaturas elevadas y el déficit hídrico favorecen la sequedad de la vegetación, que puede arder con mayor facilidad cuando se combina con los vientos y la intervención humana. Entre los factores que originan estos siniestros figuran la quema de residuos agrícolas y la acumulación de basura en espacios naturales.
El especialista también advirtió sobre el abandono de botellas en el campo. Pues, bajo determinadas condiciones, pueden concentrar la radiación solar y contribuir al inicio de un fuego.
Además, determinó que cada año se produce un incendio más y el fuego quema 67.7 hectáreas extra. Cifras que evidencian el crecimiento urbano sin una planificación adecuada, acercando las construcciones a zonas susceptibles a incendios. Las zonas que requieren especial atención son Yura, Cayma, Yarabamba y Characato.
DATO
Es necesario desarrollar instrumentos de gestión de incendios adaptados a las características de Arequipa, como capacitación a agricultores y evitar las quemas al aire libre.






