
La llegada del equipamiento para el nuevo Hospital Antonio Lorena del Cusco, una de las obras sanitarias más esperadas de la región, enfrenta cuestionamientos desde sus propios servicios especializados. Informes elaborados por médicos del nosocomio advierten que algunos equipos presentados durante las capacitaciones no cumplirían con las características esperadas para un establecimiento de salud de categoría III-1.
Los documentos, dirigidos a la Dirección Ejecutiva del hospital y al Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), solicitan que las observaciones sean corregidas antes de la recepción definitiva del equipamiento, debido a que podrían afectar la capacidad diagnóstica, quirúrgica y de formación médica del nuevo establecimiento.

Otorrinolaringología observa equipos
Uno de los informes corresponde al Servicio de Otorrinolaringología, mediante el Informe N.° 0009-2026-HAL-ORL, fechado el 25 de junio de 2026. En este documento, especialistas recomiendan no otorgar la conformidad técnica del microscopio quirúrgico Leica M525 F20 y del Sistema de Potenciales Evocados Auditivos hasta que la empresa contratista levante todas las observaciones.
Respecto al microscopio quirúrgico, los médicos señalan que el equipo corresponde a una plataforma de una generación anterior y presenta limitaciones frente a tecnologías utilizadas actualmente en hospitales de alta complejidad.
Entre las observaciones mencionan que utiliza iluminación de xenón en lugar de sistemas LED modernos, tiene limitada integración digital para grabación quirúrgica, menor profundidad de campo, ausencia de herramientas avanzadas de asistencia quirúrgica y restricciones para actividades de docencia, telemedicina y transmisión de procedimientos.
Además, advierten que durante la evaluación el monitor del equipo presentó fallas y que el sistema no cuenta con componentes destinados a procedimientos con láser.
En el caso del Sistema de Potenciales Evocados Auditivos, los especialistas indican que durante la demostración técnica no se obtuvo respuesta diagnóstica en pruebas ABR/BERA y tampoco se pudo verificar el funcionamiento del módulo ASSR, lo que impidió confirmar su operatividad clínica.
Alerta en Oftalmología
Las observaciones también provienen del Servicio de Oftalmología. En el Informe N.° 010-2026-GRC-DRSC-HAL/CE, el jefe del área, Edson García Cusihuallpa, expresó su preocupación por el equipamiento mostrado durante las capacitaciones.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con los tonómetros de aplanamiento, equipos utilizados para medir la presión ocular. Según el informe, estos dispositivos serían tecnología desfasada frente a los tonómetros de rebote utilizados actualmente en la práctica oftalmológica.
Los especialistas señalan además que el hospital ya contaría con un tonómetro de aire, por lo que consideran que los equipos de aplanamiento podrían resultar poco útiles y plantean que sean reemplazados por componentes como sistemas de video para lámparas de hendidura, que permitirían mejorar el registro y seguimiento de evaluaciones.
El servicio también cuestionó que durante la capacitación se haya presentado un sillón como una unidad oftalmológica completa, cuando —según el informe— una unidad integral requiere otros componentes como foróptero digital, lámpara de hendidura, autorrefractómetro y lensómetro para realizar una consulta especializada completa.
Asimismo, observaron la ausencia de un microscopio especular, equipo considerado necesario para determinados procedimientos quirúrgicos, además de diferencias en las características de lupas y otros instrumentos.
Piden corregir antes de aceptar los equipos
Los especialistas del Hospital Antonio Lorena sostienen que las observaciones corresponden a los equipos evaluados hasta el momento y advierten que podrían aparecer nuevas deficiencias conforme continúen las capacitaciones.

Por ello, solicitan que la empresa contratista realice las correcciones correspondientes, se efectúe una nueva evaluación técnico-funcional y que no se emita la conformidad mientras no se garantice que los equipos cumplen con las especificaciones requeridas.
El cuestionamiento surge en una etapa clave para el Hospital Antonio Lorena, cuya atención progresiva y «marcha blanca» a la población iniciará a partir del 16 de julio.
Dato
Durante la marcha blanca, se realizarán pruebas operativas y ajustes técnicos en sus más de 45 mil m².






