Autoridades y dirigentes de Melgar acudieron a Lima para reuniones en la PCM y sectores del Ejecutivo en busca de presupuesto para la remediación de la cuenca Llallimayo. En la provincia se acató paro preventivo con bloqueos parciales.
El conflicto social por la contaminación de la cuenca Llallimayo genera tensión en la provincia de Melgar, región Puno, donde pobladores acataron un paro preventivo con bloqueos parciales en la vía Juliaca–Cusco, en demanda de soluciones concretas frente a los impactos ambientales atribuidos a pasivos mineros.
Manifestantes de Ayaviri, Llalli, Umachiri y Cupi realizaron bloqueos en la vía Juliaca-Cusco y concentraciones reclamando acciones concretas del Gobierno nacional para atender los daños ocasionados por pasivos mineros atribuidos a operaciones de la empresa Aruntani.
Mientras las protestas se desarrollaban en Melgar, una delegación integrada por alcaldes distritales, dirigentes sociales y representantes de organizaciones de la cuenca Llallimayo viajó a Lima para sostener reuniones con representantes del Ejecutivo y del Ministerio de Energía y Minas (Minem). Las autoridades denunciaron que no fueron atendidas.
Incumplimientos del Ejecutivo
El alcalde de Melgar, Rosell Mamani Hancco, manifestó desde Lima que existe un profundo malestar en la población por la falta de resultados frente a una contaminación que, según indicó, continúa afectando recursos hídricos y actividades productivas de la provincia.
La autoridad recordó que en enero de 2025 el entonces ministro de Energía y Minas anunció en Ayaviri la asignación de S/ 61.5 millones para iniciar estudios y acciones de remediación ambiental en la cuenca Llallimayo. Sin embargo, ahora el Ejecutivo le informó que no existe disponibilidad presupuestal.
“El pueblo siente que ha sido engañado. Hemos agotado todas las vías administrativas y de diálogo, pero hasta ahora no hay soluciones concretas”, expresó el burgomaestre.
Asimismo, indicó que el Proyecto de Ley N.º 11538-2024/PE, impulsado para autorizar recursos destinados a la remediación ambiental de la cuenca, continúa pendiente de evaluación en la Comisión de Presupuesto del Congreso.
Planta de Tratamiento
Entre los principales reclamos de la población figura la implementación de una planta de tratamiento de aguas ácidas para reducir el impacto de la contaminación minera en los ríos y afluentes de la provincia.
El presidente del Frente de Defensa de los Recursos Hídricos de la Cuenca Llallimayo, Marcelino Surco Quispe, sostuvo que las comunidades continúan consumiendo agua afectada por contaminación mientras las autoridades nacionales retrasan decisiones urgentes para atender la emergencia ambiental.
“El problema afecta directamente a la salud, a la agricultura y a la ganadería. La población ya no puede seguir esperando”, manifestó el dirigente.
Además, exigen la ejecución de un plan integral de salud para la atención de personas expuestas a metales pesados y arsénico, especialmente menores de edad. Según denunciaron, distintos tamizajes realizados en la zona reportaron presencia de estos elementos en pobladores de comunidades rurales.
Otro de los pedidos incluye la culminación del expediente técnico del proyecto de agua potable para Ayaviri y distritos afectados, así como la instalación de estaciones permanentes de monitoreo ambiental con participación del OEFA y la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Reunión en la PCM
Las autoridades locales señalaron que una de las principales expectativas de la protesta estaba centrada en la reunión programada en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), donde buscan obtener respuestas concretas sobre presupuesto y acciones de remediación ambiental.
Los alcaldes y dirigentes insistieron en que mantienen disposición al diálogo, aunque advirtieron que la población exige resultados tangibles frente a una problemática que se arrastra desde hace más de una década.
En paralelo, dirigentes cuestionaron la limitada participación de autoridades regionales y congresistas puneños en la búsqueda de soluciones para la cuenca Llallimayo.
Temen impacto sobre el lago Titicaca
Las autoridades de Melgar advirtieron que la contaminación de la cuenca Llallimayo no representa únicamente un problema local, sino una amenaza ambiental para otras provincias de Puno debido al recorrido de las aguas contaminadas.
El alcalde Rosell Mamani alertó que los vertimientos podrían impactar otras cuencas hídricas conectadas con ciudades de la región y eventualmente afectar zonas vinculadas al lago Titicaca.
Por ello, pidió que el problema sea asumido como una prioridad regional y nacional, considerando las consecuencias sobre el abastecimiento de agua, la actividad agropecuaria y la salud pública.
Dato
Monitoreos ambientales realizados en la cuenca Llallimayo identificaron presencia de hierro, manganeso y otros metales pesados en afluentes cercanos a operaciones mineras en Melgar.









