Raíz de olivo: Capital que debemos defender

El reconocimiento de Arequipa como nueva capital de la vicuña del Perú representa mucho más que un récord poblacional. La región asume ahora el desafío de proteger uno de sus patrimonios naturales más importantes frente al tráfico ilegal y la degradación ambiental, fortaleciendo además el vínculo ancestral entre las comunidades andinas y la conservación de la biodiversidad.

Comunidades altoandinas cumplen un rol clave en la protección y conservación de las vicuñas.

Por: Carlos Vásquez Gonzáles. Periodista

Con cerca de 77 mil vicuñas registradas, Arequipa acaba de alcanzar un reconocimiento que trasciende las cifras y el simbolismo: convertirse oficialmente en la nueva capital de la vicuña del Perú. El anuncio del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) no solo confirma que la región ha superado a Cusco y Ayacucho en número de ejemplares; también plantea una reflexión urgente sobre la relación que mantenemos con nuestro patrimonio natural y sobre la responsabilidad que implica liderar su defensa.

En tiempos en los que la crisis ambiental avanza silenciosamente y donde muchas veces el desarrollo parece enfrentarse a la conservación, Arequipa demuestra que ambos caminos pueden encontrarse. La recuperación sostenida de la población de vicuñas no es casualidad. Es el resultado de años de trabajo entre comunidades, autoridades y especialistas que entendieron que proteger la biodiversidad no es un lujo, sino una necesidad.

TAMBIEN PUEDES LEER  Raíz de olivo: Mesa tras mesa, el deslizamiento avanza

He tenido la oportunidad de participar en 12 chacus de vicuñas, y cada experiencia confirma una misma certeza: detrás de cada animal que corre libre en las pampas altoandinas existe una comunidad que cuida, respeta y comprende el valor profundo de ese legado. El chaccu, más allá de ser una práctica ancestral para la obtención sostenible de fibra, es una lección viva sobre convivencia con la naturaleza. Allí no solo se esquila una vicuña; también se reafirma un pacto entre el ser humano y su entorno.

Por eso, este reconocimiento debe asumirse con orgullo, pero también con compromiso. Ser la región con mayor población de vicuñas del país significa enfrentar nuevos desafíos: protegerlas del tráfico ilegal, garantizar sus hábitats y fortalecer políticas públicas que eviten que este logro sea pasajero.

TAMBIEN PUEDES LEER  Sin Filtro | Colegios profesionales: garantía ética al servicio de la sociedad

La futura construcción de un Centro de Rescate de Fauna Silvestre en Yura, junto con la creación de una mesa regional contra la tala y el tráfico de especies, son pasos alentadores. Sin embargo, conservar no puede depender únicamente del Estado; requiere también ciudadanía, vigilancia y conciencia colectiva.

Arequipa siempre ha destacado por sus volcanes, su historia y su identidad. Hoy suma un nuevo motivo de orgullo: ser ejemplo de que aún es posible crecer sin darle la espalda a la naturaleza. Defender a la vicuña es, en el fondo, defender una forma más digna de habitar nuestra propia tierra.

CITA

“El chaccu reafirma el pacto ancestral entre las comunidades y su entorno natural.”

TAMBIEN PUEDES LEER  Meditaciones arequipeñas: La angurria de los transportistas

CIFRA

+ 40 mil vicuñas viven fuera de áreas naturales protegidas en la región Arequipa.

DATO

En Yura se proyecta construir un Centro de Rescate de Fauna Silvestre para la región.

Únete a nuestra comunidad y recibe noticias en tiempo real

Es totalmente gratis

Already a subscriber?

Únete a nuestra comunidad y recibe noticias en tiempo real

Es totalmente gratis

Already a subscriber?
Comparte la nota

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *