La Autoridad Binacional del Lago Titicaca inició un proyecto piloto con totora para descontaminar la bahía interior de Puno, una de las zonas más afectadas. La iniciativa busca mejorar el agua mediante un sistema natural de filtración.
En un intento por revertir años de contaminación acumulada, autoridades iniciaron un proyecto que apuesta por la naturaleza para recuperar el agua del Lago Titicaca, específicamente en una de sus zonas más afectadas: la bahía interior de Puno.
La Autoridad Binacional del Lago Titicaca puso en marcha el proyecto denominado Filtros Verdes Flotantes (FVF), una tecnología que utiliza estructuras flotantes con plantas como la totora para mejorar la calidad del agua de manera natural.
Este sistema se basa en el crecimiento de raíces dentro del agua, las cuales actúan como un filtro biológico capaz de absorber contaminantes y contribuir progresivamente a la recuperación del ecosistema.

La iniciativa surge como respuesta a la crítica situación ambiental de la bahía interior de Puno, donde durante años se han vertido aguas residuales sin tratamiento adecuado, además de escorrentía contaminada producto de las lluvias.
Estas condiciones han generado una acumulación excesiva de nutrientes como nitrógeno y fósforo, provocando un proceso de eutrofización, que deteriora gravemente la calidad del agua y afecta la vida acuática.
El proyecto también incorpora la participación de las comunidades locales, especialmente de los Uros, quienes aportan conocimientos ancestrales en la construcción de estructuras flotantes con totora, reforzando así el enfoque sostenible de la intervención.
Como parte del proceso, se ha iniciado un monitoreo integral del agua, evaluando parámetros físicos, químicos y biológicos, con el objetivo de medir la efectividad de estos filtros naturales y generar evidencia técnica sobre su impacto en un ecosistema altamente contaminado.
Dato
El Lago Titicaca, el cuerpo de agua navegable más alto del mundo con una extensión aproximada de 8,372 kilómetros cuadrados.









