La participación y posterior retiro de candidatos como Carlos Álvarez y Ricardo Belmont fragmentó el voto y facilitó el avance de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez al balotaje. Especialista califica su participación y consiguiente renuncia como «irresponsable» y que provocó votos al agua.
La fragmentación del voto en las recientes elecciones generales terminó configurando un escenario que favoreció el fácil pase a segunda vuelta de Keiko Fujimori y la dura remontada de Roberto Sánchez. Así lo sostuvo el sociólogo Walther Salas Raa, quien analizó cómo la alta dispersión de candidaturas y la participación de figuras mediáticas incidieron directamente en el resultado electoral.
Según el especialista, la presencia de candidatos como Carlos Álvarez, por País Para Todos, y Ricardo Belmont, por el Partido Cívico Obras, contribuyó a dividir el electorado, restando votos a opciones con mayor posibilidad de consolidarse. Esta dispersión, señaló, terminó siendo determinante en un proceso donde ningún candidato logró imponerse con claridad en primera vuelta.
Salas Raa indicó que el sistema político peruano evidencia una reducción efectiva a pocos partidos con representación real, mientras que el resto de agrupaciones termina diluyéndose tras el proceso electoral y, muchas veces, se convierten en “señuelos” para favorecer ciertas candidaturas. “Postulan y pasan a ser historia sin lograr nada”, afirmó.
En ese contexto, cuestionó duramente la conducta de algunos candidatos que, tras participar en la contienda, optaron por retirarse o deslindar responsabilidades. “El retiro de la política de Álvarez y Belmont es irresponsable. Ahora han renunciado y dejan todo a la deriva”, sostuvo.
Salas también subrayó que la proliferación de 35 candidaturas generó una dispersión inevitable. Keiko Fujimori consolidó su pase gracias a su voto duro, particularmente en el norte del país. Por otro lado, Roberto Sánchez aprovechó que otros partidos capitalizaron el voto disperso y no pasaron la valla electoral para asegurar su pase, hasta el momento, al balotaje.
Finalmente, advirtió que el caso de Carlos Álvarez resulta especialmente significativo, al haber obtenido más de un millón de votos sin capitalizar representación en el Congreso. “Son votos al agua”, concluyó,
DATO
Ricardo Belmont da un paso al costado dejando congresistas y senadores sin líder.









